Detalles de la votación

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He aquí un detalle de las votaciones de ayer, departamento por departamento.

escrutado potencial  particip   ganó      votos
Amazonas:  100  %      26.959     11.397  Serpa     5.460
Antioquia:  99,0%   3'071.272  1'438.300  Uribe   925.369
Arauca:    100  %     115.989     29.760  Uribe    14.544
Atlantico: 100  %   1'300.929    459.723  Serpa   224.569
Bolivar:    99,1%   1'019.182    345.798  Serpa   175.827
Boyacá:     99,3%     747.344    407.807  Uribe   187.048
Caldas:     99,9%     672.005    353.378  Uribe    67.829
Caquetá:   100  %     207.440     51.877  Uribe    24.175
Casanare:   99,3%     144.685     71.764  Uribe    32.441
Cauca:      95,9%     636.104    224.724  Serpa   105.863
Cesar:     100  %     481.537    192.235  Serpa   100.886
Chocó:      90,5%     183.810     60.022  Serpa    40.359
Córdova:    99,5%     796.309    372.851  Serpa   196.881
C/marca:    99,3%   1'223.196    657.224  Uribe   346.220
Bogotá:    100,0%   3'837.203  2'146.940  Uribe 1'207.877
Guainía:    95,3%      13.442      3.866  Serpa     1.735
Guaviare:  100  %      38.971      8.175  Uribe     3.968
Huila:     100  %     539.817    240.074  Uribe   125.403
La Guajira: 98,4%     326.069     98.421  Serpa    63.625
Magdalena:  99,6%     614.259    248.609  Uribe   112.631
Meta:       99,1%     405.620    184.547  Uribe   115.258
Nariño:     96,3%     764.099    286.035  Uribe   129.112
N. Sant.:   96,7%     775.923    352.595  Uribe   205.067
Putumayo:  100  %     136.837     40.124  Uribe    16.430
Quindío:   100  %     355.021    195.003  Uribe   126.459
Risaralda: 100  %     553.622    227.149  Uribe   190.851
San Andrés:100  %      38.198     11.206  Serpa     5.380
Santander: 100,0%   1'206.944    693.556  Serpa   353.298
Sucre:      99,8%     456.028    198.044  Serpa   118.650
Tolima:     96,0%     817.892    360.895  Uribe   178.852
Valle:      99,3%   2'496.988  1'083.088  Uribe   603.584
Vaupés:     84,4%      13.488      3.320  Serpa     1.903
Vichada:    96,3%      25.498      6.096  Serpa    58.082

Exterior:   99,2%     165.470    106.705  Uribe    89.699

TOTAL:      99,0%  24'208.150 11'244.288  Uribe 5'829.958

(100,0% indica aproximación >99,95%. 100 % indica totalidad de mesas excrutadas.)

De esos 11’244.288 votos, 10’991.531 fueron votos válidos (por candidato o en blanco) y 252.757 fueron no válidos (nulos y no marcados). De los votos válidos 195.465 fueron en blanco.

Uribe obtiene así el 53.04% del total de votos válidos, algo más del 50% del total de votos y menos del 25% del potencial electoral. Es decir que más del 75% creyó en otra alternativa, no le importó o no pudo votar.

El mapa político así:

Serpista:
La Costa Atlantica: Córdova, Sucre, Bolivar, Atlántico, Cesar y Guajira. Excepción: Magdalena.
Los extremos del país: San Andrés, Chocó, Amazonas, Vaupés, Guainía y Vichada.
Santander (bueno, el departamento natal de Serpa).
Cauca.

Total: 14 departamentos.

Uribista:
La zona andina: excepción de Cauca y Santander.
La región Oriental excepto el extremo oriental: Arauca, Casanare, Meta, Caquetá, Putumayo y Guaviare.
Magdalena (salvo Santa Marta).
El exterior.

Total: 18 departamentos, Bogotá y el Exterior.

Los más abstencionistas:
Las zonas de mayor conflicto y más perisféricas… esto sugeriría presión de los grupos armados ilegales contra la elecciones, producto de los desplazamientos previos o debido al traslado de mesas a las cabeceras municipales. Aún así, ningún departamento tuvo una participación superior al 60%, lo que indica todavía un gran grado de apatía o escepticismo. (O que los muertos de la registraduría no están votando).

En todos los departamentos el primer y segundo lugar lo disputaban Serpa y Uribe. El tercer y cuarto lugar entre Garzón y Sanín. (No estoy seguro si en todos pero en todos los que he visto el quinto y sexto lo disputaron entre Betancourt y Bedoya.) En varios países europeos Garzón superó a Serpa y en Francia el tercer lugar lo ocupó Betancurt.

Faltaría ver municipio a municipio, para ver si las tendencias se confirman.

Por el momento Álvaro Uribe Vélez supera en votación a la de Horacio Serpa en la segunda vuelta de 1998, lo que convierte a Uribe en el liberal más votado en Colombia. Aún así está por debajo de la votación de Pastrana en esa ocación.

Serpa con sus 3’486.384 votos está en el orden de votos que obtuvo en la primera vuelta de 1998.

Estos datos están basados en el boletín 34, emitido el domingo 26 de mayo a las 22:16.

— Carlos Th
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Castaño en El Mundo

news:3CF242FA.96EB71BB@my-deja.com

Buscando en las páginas de los grupos ilegales de Colombia (AUC, FARC, etc.) si había un planteaminiento respecto a las elecciónes de ayer, todavía no hay tales pero encontré este artículo de El Mundo (España) sobre Carlos Castaño.

No lo niego, la franqueza con la que habla o pretende hablar el hombre es atractiva: defiende su lucha, reconoce la ilegalidad (que no ilegitimidad) de la misma, etc. Sobre la persecución a la campaña de Serpa… sí la hubo aunque Castaño lo niegue, aunque es curioso al ver los resultados:

Córdova; zona de amplia influencia de las AUC (y en particular de las ACCU): ganó Serpa.

Chocó; zona actualmente en disputa: ganó Serpa.

Magdalena; donde más quejas hubo sobre intervensión de los paramilitares: único departamento de la costa donde ganó Uribe. En Santa Marta (es de suponerse que la presión es menor en las ciudades): ganó Serpa.

Cundinamarca; donde mayores denuncias hubo de presión de las FARC: ganó Uribe. (Aún no he visto resultados municipio a municipio; los datos excluyen a Bogotá).

Meta, Caquetá, Putumayo, Casanare; sitios donde las FARC más han presionado: ganó Uribe.

Bueno, me gustaría ver un mapa municipio a municipio, así como el mapa de abstención en los mismos. Mientras tanto los dejo con la entrevista a Castaño.

http://www.elmundo.es/2002/05/26/mundo/1148306.html
«Las AUC no apoyamos a ningún candidato ni impedimos que la gente vote a su preferido»
SALUD HERNANDEZ-MORA. Especial para EL MUNDO

ANTIOQUIA. La sombra de Carlos Castaño y sus AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) ha planeado sobre toda la contienda electoral.Primero fueron las denuncias de que su organización estaba haciendo campaña abierta a favor de Alvaro Uribe y en contra de Horacio Serpa. Le acusaron de amenazar a periodistas por transmitir mensajes del candidato del Partido Liberal y de obligar a la gente en sus áreas de influencia a votar por Uribe. Luego señalaron al hombre que hoy puede convertirse en el nuevo presidente de Colombia, como el candidato de las AUC, muy cercano a sus planteamientos.

Castaño sonríe cuando pregunto por sus preferencias, «no las digo porque como grupo ilegal no podemos estar en la lucha electoral» y desmiente que haya consignas a favor de Uribe o cualquier otro candidato.

«Las AUC no apoyamos a ningún candidato. Tampoco podemos prohibir que la gente vote por el de su preferencia. En nuestras regiones hay congresistas serpistas y uribistas y todos son testigos de nuestro respeto a sus campañas por sus respectivos candidatos presidenciales. Las AUC tenemos unidad ideológica en la defensa del Estado, pero en materia electoral, no. No hemos saboteado nunca la campaña del doctor Serpa y él lo sabe». Para quien es aún el líder único de las AUC, aunque haya abandonado la Jefatura del Estado Mayor para quedarse con la dirección política, es la guerrilla la única que está saboteando las elecciones.

«Mire, por el señor Garzón las FARC presionan duro con el fusil para que la gente vote por él en el sur del país, y esto no puede afectar a Lucho ni puede llevarnos a creer que él es un guerrillero; es más, en lo único que las FARC y yo estamos de acuerdo es en que es el mejor de los candidatos. Quienes sí han declarado la guerra contra la campaña de Uribe Velez son las FARC y todo el país lo sabe».

El favorito en los comicios, Alvaro Uribe, propone fortalecer a las Fuerzas Armadas para enfrentar la subversión. Usted que los conoce bien, ¿cree que se puede combatir a la guerrilla sólo con las armas?

En el nuevo mundo de la globalización el primer frente de guerra del próximo presidente, cualquiera que sea, será el internacional, consiguiendo recursos y preparando la propuesta de paz para la guerrilla, alterna a la confrontación armada interna. La guerra en Colombia se acaba en los próximos cuatro años, indistintamente del presidente que llegue al poder. El banquete para la inversión está servido y no puede esperar. Los comensales: EEUU, la UE, las FARC, y la reacia Administración colombiana como anfitriona, se repartirán el pastel. Ojalá quede algo para el pueblo y no precisamente las sobras, ahí estaremos las AUC para exigir inversión social por él.

¿Cree que si gana Alvaro Uribe abrirá una negociación con las AUC?

Cualquiera que sea el presidente de Colombia tendrá la obligación de enfrentar a todos los actores al margen de la ley, y de negociar la paz finalmente con los actores políticos, y ahí estaremos las AUC quieran o no las guerrillas.

¿Cómo afecta la pérdida de más de 100 hombres de las AUC en sólo una semana?

Estamos preparados para enfrentar la guerrilla en sus guaridas y es lo que estamos haciendo. Creemos tener lo suficiente como para decirles a los colombianos que la guerrilla por la vía de las armas lo único asegurado que tiene es su derrota. Sí, lloramos nuestros muertos, pero los sepultamos y cada caído levanta una familia contra la guerrilla.

Castaño piensa que, por el contrario a lo que se cree, para ellos Uribe sería la peor opción en la Presidencia. Actuaría contra las AUC con mayor dureza porque tendrá que demostrar que no le une ningún lazo con este Ejército de 10.000 hombres bien armados, a los que ya no sólo podrán derrotar con las armas. La mesa de negociación será la única manera de desactivar un movimiento que aún cuenta con el apoyo expreso del 7% de los colombianos.

Mi voto.

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Mi voto no será, tal vez, por quien pudiera ser el mejor presidente para Colombia en los próximos cuatro años. Ninguno de los actuales candidatos me parece que sea el presidente perfecto en este aspecto y si por ello fuera, Noemí Sanín parece tener la mejor propuesta (y no sólo la menos mala).

Mi voto va a ser, más bien, por la democracia. Voy a aportar con mi voto por un concepto algo más abstracto que un hombre o una mujer que ocuparía el solio de Bolívar. Pienso votar por que la palabra democracia tenga aún algún sentido en este país.

Las encuestas me dicen que la presidencia la ganará Alvaro Uribe Velez, bien de una en estas elecciones, o ante Horacio Serpa en una segunda vuelta. Podría pensarse que si apoyo con mi voto a Uribe, contribuyo a que no haya necesidad de una segunda vuelta con el consecuente gasto en recursos del estado y en un par de semanas más de desgaste de las campañas en los medios, con el peligro de la guerrilla queriendo sabotear nuevamente unas elecciones, más el agua sucia que se seguirán hechando las campañas de Uribe y Serpa.

Pero la democracia no son las encuestas. Tampoco lo es, exclusivamente, el sufragio. La democracia es la participación y, a menos que las encuestas sean capaces de lograr la participación del pueblo todo, las encuestas no son la democracia. Si así fuera, mejor ni hagamos primera vuelta: al fin y al cabo si Uribe no gana en la primera ganará en la segunda, las encuestas indican que ganará de todas formas. Votar así sólo porque las encuestas dicen algo, el así llamado voto útil, es un gran peligro para la democracia. Es votar por Uribe para que no haya segunda vuelta o votar por Serpa para atajar a Uribe. Es polarizar al país, no ante un par de ideas contrarias, sino ante el temor de la guerrilla y de cómo debemos reaccionar ante ella.

Lo peor de todo es que es un voto equivocado.

Tanto Serpa como Uribe proponen básicamente lo mismo: pelear contra la guerrilla si la guerrilla sigue en la misma tónica actual y dialogar con la guerrilla si esta da muestras de voluntad de paz. Ese cuento de que Uribe es la guerra y Serpa es el diálogo no se refleja ni en los discursos ni en los hechos. Tanto Uribe como Serpa han dialogado con la guerrilla, han estado involucrados con las convivir, han criticado la voluntad de paz de las FARC, prometen enfrentar a las FARC, dialogar con el ELN y, si las FARC muestran voluntad de paz: dialogar con las FARC, etc. Hubo una diferencia en la posición respecto al proceso de paz de Pastrana, pero esa diferencia no indica que uno signifique la guerra y el otro el entreguismo.

Muchos de los que dicen que votarán por Uribe, lo hacen porque creen que Uribe representa la mano fuerte contra los bandidos de la guerrilla. Eso no es lo que promete Uribe. Uribe, según sus propias palabras, ofrece fortalecer la autoridad del estado con el objeto de disuadir la guerra, no de aumentarla. Pero no deja claro cómo va a realizar esto de una forma que logre disuadir la guerra, por lo que en últimas puede terminar creando una guerra más cruenta de la actual sin que esta sea claramente favorable al estado ni a los ciudadanos que se acojan a la protección del estado.

Por otro lado Serpa busca votos precisamente asustando con la perspectiva de guerra de Uribe. Insinuando que Uribe va a traer la guerra, cuando la guerra ya está aquí. Pero, salvo en detalles, no propone nada distinto a lo que propone Uribe siendo sus ideas menos claras e igualmente sin indicarnos el cómo. Nos dice que no necesitamos más que las fuerzas armadas que tenemos hoy en día, pero que han probado que aún no son suficientes para acabar con el terrorismo a pesar de los grandes avances que han tenido en el último año. No nos habla de cómo fortalecer estas fuerzas armadas, pero igualmente nos dice que va a enfrentar a las guerrillas sin cerrar la puerta del diálogo.

Ante estas dos perspectivas sólo queda clara una cosa: ambos insinúan que van a seguir jugando a la guerra dejando abierta una posibilidad de nuevos diálogos cuando la guerrilla así lo decida, sin dejar en claro con cuales elementos contará el estado por ellos presedido para negociar con la guerrilla. Ante estas propuestas de guerra y paz, Noemí no se aleja demasiado: oponerse a la guerrilla y dejar abierta la puerta del diálogo; aunque insinúa que tomará la iniciativa en lugar de esperar a que sea la guerrilla la que decida… mientras no deje claro como tomará esa iniciativa no está diciendo nada substancialmente distinto.

Pero la guerra y la paz no es el único problema que nos aqueja. Hay una economía con problemas y no sólo achacables a la guerrilla o cuya solución toque dejarla para cuando la guerrilla se desmovilice. Hay un problema de desempleo que, independientemente de si la guerra lo causó no puede esperar a que la guerra se acabe. Y así muchos etcéteras.

Los problemas de la educación y la salud tienen que ver más con las políticas fiscales de los gobiernos que con la guerra misma, así que, como ciudadanos responsables debemos ver esos problemas a la par de la guerra. La corrupción: cuando un empleado público roba recursos del estado (directa o indirectamente) no lo hace porque en Colombia hay guerrilla. Y no nos engañemos que el paramilitarismo es un problema más viejo que la guerrilla misma.

Respecto a la economía, Serpa a sugerido que Uribe representa al neoliberalismo y, con éste, que Uribe acabará con el sistema de salud y con el Sena. Lo absurdo es que Uribe fue el ponente de la ley 100. Hoy en día pocos se atreven a denominarse neoliberales en Colombia, siendo esta una palabra que la iglesia satanizó. Bueno, yo me declaro aquí como un neoliberal que votará por un candidato de izquierda. En gran medida porque creo que el neoliberalismo, a diferencia del capitalismo salvaje que nos han impuesto, es la mejor forma de lograr que la iniciativa individual genere riqueza. En Colombia el neoliberalismo nunca ha existido, lo único que hemos tenido ha sido la feria de privatizaciones que no es lo mismo. Pero Uribe no representa este neoliberalismo. Al menos no lo ha dicho. No ha dicho cómo piensa ser la relación entre el estado y el sector privado. Pero eso sí, se la pasa insinuando de la necesidad de la inversión social que vendrá cuando se acabe la corrupción.

Bueno, por ahí ya dejé escapar por quién va a ser mi voto. Mi voto no va a ser por la guerra, pero sí por la mejor lectura sobre la guerra y sobre qué debe hacer un estado cuando se enfrente a buscar la paz a través del diálogo con una discidencia alzada en armas. En este aspecto mi voto va por un negociador que se forjó negociando pliegos de peticiones y aprendiendo a ceder y a lograr que sus interlocutores pudieran confiar en su palabra. Mi voto va por una persona cuyas propuestas económicas han sido aplaudidas por los industriales, a pesar de que por mucho tiempo fue su contraparte. Yo no sé mucho de economía pero cuando una persona formada en la izquierda sindical es capaz de hacerse aplaudir en temas económicos por industriales, sin que sus compañeros de izquierda lo tachen de traidor, debe estar diciendo algo bueno.

No sé qué tal será mi candidato como presidente. No creo que sea el menos malo. Quien creo que es el menos malo es Noemí. Pero, si las encuestas reflejan algo de lo que será la realidad de las urnas, no me tendré que preocuparme de los problemas que pueda tener mi candidato una vez electo presidente. Y si llegare a ocurrir que mi candidato queda elegido presidente… bueno, tragando saliva esperaré a que las cosas se resuelvan para bien. Al menos, ante la perspectiva de los demás candidatos creo que el sacudón que significaría puede ser hasta para bien.

Mi voto no es para lograr que mi candidato llegue a presidente, sino para contribuir a la democracia. Mi voto es para no votar por alguien que no me convence del todo dizque para que no haya una segunda vuelta. Mi voto es para dar un apoyo a perspectivas diferentes pero inteligentes. Mi voto es para una persona con el cual no comulgo políticamente pero con el que encuentro coincidencias fundamentales. Mi voto es por la mejor perspectiva que hay de paz ante tantas perspectivas de guerra. Mi voto es también una manifestación de que si la guerrilla se desmoviliza y pide perdón podemos otorgar ese perdón. Mi voto es, en fin, por Luis Eduardo Garzón.

Una vez expresado mi voto invito.

No invito a que voten por el mismo candidato o por las mismas razones por las que yo voto. Cada cual tendrá sus razones. Invito a que nos atrevamos a analizar otros motivos y a que, con nuestro voto, podamos expresar algo.

Que el que vote por Uribe, no vote porque traerá la paz a través de la guerra, o porque creará un congreso unicameral (al fin y al cabo todos los congresistas son políticos corruptos, ¿no?), o porque debemos atajar al elefante de Serpa. Ni mucho menos porque es el mesías.

Que el que vote por Serpa no vote porque es el único que podrá manejar los hilos del poder de la política, ni porque es la única alternativa a la guerra de Uribe.

Atrevámonos a desencasillarnos. Noemí Sanín tiene tal vez el mejor equipo, el único vicepresidente preparado para asumir una eventual presidencia y un mejor programa económico que Serpa y Uribe. Si con nuestro voto queremos decir que un presidente, que un candidato debe llegar con propuestas serias y preparadas un voto por Noemí es una manifestación al respecto.

Harold Bedoya se opuso al despeje desde mucho antes que Uribe. Desde mucho antes que Pastrana, incluso. Si nuestra razón de votar es por decirle no a un eventual nuevo despeje ese mensaje quedaría más claro con Bedoya que con Uribe.

Por otro lado si queremos darle un mensaje más directo a las FARC. O si creemos que la corrupción hay que combatirla de maneras creativas. Si creemos que un presidente debe estar dispuesto a correr riesgos por defender sus ideas, o si símplemente queremos votar por el único candidato al que los demás candidatos no han criticado: ahí tenemos a Ingrid Betancurt.

Si no es porque no recuerdo el nombre, al candidato que se inscribió no para que lo elijan a él sino para promover el voto en blanco deberíamos seleccionarlo con la esperanza que tenga más votos que don blanco.

En fin, la democracia está aquí es para que nos expresemos y no para legitimar un status quo. No nos preocupemos que, en últimas, gane quien gane, el país no se va a acabar ni se va a salvar. Somos los ciudadanos y no un presidente, quienes en últimas sacaremos adelante a nuestro país o lo seguiremos dejando a la deriva.

Supongo que votaré por Uribe en la segunda vuelta. Para eso es la segunda vuelta: para que votemos por el menos malo de las dos alternativas más populares. Por la primera vuelta pienso votar por quien más me gusta, por quien mejor expresa lo que pienso de mi país o de su futuro, por decir que creo que la paz es posible.

Y sin duda, si mi candidato pasa a la segunda vuelta junto con Uribe: por fin veremos un debate civilizado entre dos perspectivas realmente distintas, sin el ruido de falsas insinuaciones.

— Carlos Th

Preguntas para definir derechas e izquierdas.

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Los que me han visto por aquí durante algún tiempo, sabrán que uno de mis temas recurrentes es la división de las ideologías entre “derecha” e “izquierda”, el gran problema de esta división es que no hay una escala comunmente aceptada que permita, de acuerdo a la gran cantidad de factores que un partido o una persona pueda pregonar, que permitan calificarla en la escala de dereha/izquierda.

En la prensa he visto que comúnmente hablan de los candidatos presidenciales como:
Alvaro Uribe – derecha
Nohemí Sanín – centro
Horacio Serpa – centro-izquierda
Lucho Garzón – izquierda

En cierta forma así se autodenominan Sanín, Serpa y Garzón (lo que veo como un prejuicio a la noción de “derecha”). Pero si vemos puntos individuales, en lo que estos personajes piensan sobre:
¿Qué tanto debe intervenir el estado en decidir por sus ciudadanos?
(y cual de estas respuestas siginifican “izquierda” o “derecha”.
¿Cual debe ser el alcance/tamaño del estado y la burocracia?
¿Debe ser el estado proteccionista o laxo económicamente?
¿Qué es el neoliberalismo y si este es malo o bueno?
¿Qué es la globalización y si esta es mala o buena?
¿Qué es peor: las guerrillas, los paras o los políticos corruptos?
¿Debe combatirse a la subversión militarmente o se debe negociar con ella?
¿Debe legalizarse la droga?
¿El congreso debe ser más pequeño?
¿Los hospitales deben ser autosuficientes económicamente?
¿Las parejas homosexuales tienen los mismos derechos que los matrimonios heterosexuales?
¿Es la mujer dueña de su cuerpo? ¿Se despenalizaría el aborto?
¿La moral católica es la guía suprema? ¿debería incluirse el decálogo en el código de ética del congreso?
¿Es el estado la fuente de todos lo males?
¿Debemos pensar en la patria primero o en la humanidad primero?
¿Somos los seres humanos los amos de la creación?
¿Tienen derechos los animales?
¿Tienen derechos los estados?
¿Es mejor una democracia participativa o una democracia representativa?
¿Es la democracia el sistema de gobierno ideal?
¿Debería la población civil colaborar con las autoridades frente al conflicto armado?
¿Está demente la guerrilla?

Finalmente:
¿Cual debería ser la postura de “extrema derecha”, “derecha moderada” “centro-derecha”, “centro”, “centro-izquierda”, “izquierda moderada”, “extrema izquierda” sobre cada una de esas preguntas?

y

De acuerdo a esta escala ¿dónde está cada candidato?

Bueno, y ya que hemos definido a los políticos:
¿dónde se encuentran las FARC?
¿dónde se encuentra el ELN?
¿dónde se encuentran las AUC?
¿dónde se encuentra Pastrana?
¿dónde se encuentra Tapias?

Bueno, pero antes de empezar a tacharlos, debemos definir bien la escala. Si no, estamos haciendo trampa para acomodar las respuestas.

¿Quién se le mide?

— Carlos Th
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Cali, Venezuela, Israel…

news:3CB7061B.A84A3FE5@my-deja.com

Un poco movidas han estado las noticias el día de ayer.

La esposa del presidente de la Asamblea Departamental del Valle del Cauca haciendo eco a su marido o al comandante Augusto del frente 30 de las FARC, para que suspendieran los operativos de rescate, mientras unos periodistas de RCN perecían entre el fuego cruzado.

Mientras tanto, la Corte Constitucional (¿o fue la Corte Suprema?) declaró inconstitucional al estatuto antiterrorista…

Ante estos dos episodios, los noticieros de radio y televisión de ayer por la tarde y anoche estuvieron casi monopolizados por los acontecimientos de Venezuela y CNN internacional no mostraba nada distinto al viaje del Secretario de Estado Powell a Israel y Palestina.

Los presidenciales están presentando sus propuestas y anoche vimos a Uribe contestando preguntas en directo sobre sus planes. Entre más escucho los planes de Uribe Velez, menos me convence pero aún así me parece mucho más aterrizado que Serpa Uribe. Ante esto veo cada vez mejores las propuestas de Sanín Posada quien sigue bajando en las encuestas.

Quien sí ha venido subiendo en las encuestas ha sido Lucho Garzón, aunque más a costa de Noemí que de los dos punteros, lo cual está moviendo a muchos a hablar de un acuerdo entre estas dos candidaturas. La gran ventaja que tiene Garzón es que es respetado por los empresarios, quienes aún disintiendo de sus puntos de vista cuando fue presidente de la CUT lo reconocen como un interlocutor serio con el cual se puede llegar a acuerdos beneficiosos a ambas partes. Su gran problema: aún habla de paz negociada cuando los colombianos queremos oir hablar de ganar la guerra y aún así inscribió a Vera Grabe como su vicepresidente mientras muchos la recuerdan disparando desde el Palacio de Justicia (cosa que, por cierto, no sucedió).

En Palestina las cosas no pintan mejor. Entre un Sharon enceguecido por su punto de vista de solución netamente militar y un Arafat que por ineptitud o complicidad está permitiendo que la Autonomía Palestina se convierta en la fuente de ataques terroristas contra los ciudadanos (que no las instituciones estatales) del Estado de Israel, son los pueblos israelí y palestino los que están sufriendo. No es un ejemplo muy alagador, la verdad, si vemos lo que está sucediendo en nuestra Colombia, pero las situaciones no son análogas…

Pues bien. Aquí seguimos tratando de sobrevivir este país, aún cuando compañeros de trabajo han estado durmiendo a pocas cuadras de bombas como la de Villavicencio y recorriendo el país tratando de llevar la infraestructura que otros quieren destruir. … porque al fin y al cabo los que trabajamos para multinacionales extranjeras somos unos vendepatrias (aunque nuestros salarios sean inferiores en promedio que los de nuestros pares de empresas públicas …)

— Carlos Th
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Tratando de pensar con cabeza fria II

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Colombia produce petroleo, café, banano, flores y muchos otros productos que tienen alguna cotización en el mercado internacional.  Produce también textiles y confecciones, algo de productos procesados y algo también en el sector de servicios.  Aún así, el fuerte de las exportaciones colombianas están en el sector primario.

Muchos de estos productos son de importancia estratégica internacional, tal como el petróleo.  Aunque nuestra producción es bastante baja en comparación a nuestro vecino venezolano, es comparable, sin embargo, con la producción ecuatoriana, y mal que bien, de ese petróleo viven algunas multinacionales y algunos colombianos.

Colombia es, igualmente, un país enorme.  Más grande que cualquier país europeo con la excepción de Rusia y más grande que cualquier estado gringo.  El segundo país en población en Sudamérica y el cuarto en el nuevo mundo (superado por Brasil, Estados Unidos y México), Colombia es igualmente un consumidor apreciable de hidrocarburos.  Tenemos la ventaja del trópico que no nos obliga al gasto desmesurado de energía de los países templados, pero carecemos de un sistema ferroviario decente por lo que la mayor parte de nuestra carga se mueve sobre carretera.  A duras penas nuestra producción de hidrocarburos cubre nuestra demanda y deja algún excedente.

Nuestra posición geográfica no es particularmente privilegiada desde el punto de vista del comercio mundial actual.  No con el canal en nuestra vecina Panamá y el sistema ferroviario de Estados Unidos que ofrecen una mejor forma de pasar mercancías del Pacífico al Atlántico y viceversa que nuestro país.  No cuando la única frontera con un país latinoamericano que aspire al primer mundo es la selva amazónica. Podríamos ser, si nos lo propusiéramos un importante centro para la integración latinoamericana, pero no un importante centro para la integración mundial.

Así que no somos ni los mayores productores de petroleo (ni siquiera entre nuestros vecinos inmediatos), ni de café (superados por Brasil y Vietnam), ni de banano (detrás de Ecuador y de Costa Rica), no somos un gran exportador industrial ni un centro de generación de servicios. Colombia tiene, sin embargo, muchas riquezas que pesan: el conjunto de muchos de estos segundos y terceros lugares, la biodiversidad, la masa humana.

Adicionalmente somos el mayor productor de cocaína en el mundo y uno de los mayores productores de heroína, lo cual, con la distorsión del mercado que trae la prohibición de estas substancias nos pone en el ojo del huracán de las políticas antidroga estadounidenses y mundiales, dejando pocos beneficios al país.

Ante esto, la guerra que libra Colombia no nos favorece ni a los colombianos ni al mundo.  Nuestras riquezas y en particular la biodiversidad, se pierden cuando los colonos arrazan el monte para cultivar yuca y detrás de ellos llegan los ganaderos desplazando a los colonos.  Los colonos siguen entonces tumbando monte para sembrar coca y tras de ellos el glifosfato, las guerrillas y los paras.  Si no son los colonos son las petroleras, o los ganaderos, o los narcotraficantes.  En este escenario la guerra complica la situación: los guerrilleros posando de defensores de los colonos para cobrarles luego el gramaje, los paras como instrumentos de ciertos latifundistas, la imposibilidad de que alguien pueda ir tranquilo a la selva a explorar nuestra riqueza natural entre el fuego cruzado de unos y otros.

Pero sufre también la explotación agrícola y minera.  Ser cafetero hoy en día significa vivir entre el fuego cruzado para obtener una baja remuneración.  Las petroleras invierten en seguridad lo que bien podrían invertir en ayuda al país y el contrabando de combustibles que necesitan los grupos ilegales para operar se convierten en operaciones que tampoco repercuten en el bienestar que el estado colombiano puede ofrecernos.

Colombia es un mal país para invertir.  Podría ser un gran mercado de cuarenta millones de personas.  Podría ser una despensa mundial, tanto de alimentos como de energía.  Podría ser muchas cosas que la guerra no permite.  Bueno, no sólo que la guerra no permite: la corrupción tampoco ni la inestabilidad legislativa.

Así las cosas, la única razón por la que la comunidad internacional está interesada en la guerra en Colombia es porque la guerra, la guerra que estamos librando los colombianos, está afectando a la comunidad internacional.

Lo que debemos hacer los colombianos es acabar con esta guerra y venderles la paz a la comunidad internacional.  Una paz que sea provechosa para ellos y lucrativa para nosotros.  ¿No es posible? Nos falta entonces imaginación.

— Carlos Th

Tratando de pensar con cabeza fria

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En el libro sobre Carlos Castaño “Mi confesión”, el jefe político de las Autodefensas Unidas de Colombia dice que todo lo que él dice es la verdad pero que él no está diciendo toda la verdad, que sólo cuando en el país podamos decirnos toda la verdad es que las cosas se solucionan pero que mientras tanto ejército, guerrillas y autodefensas no somos más que peones de los grandes intereses internacionales.

(No he leído el libro aún y la frase anterior la puedo estar citando mal.)

Ahora, soy consciente que porque Carlos Castaño diga que es la verdad, esto no lo hace automáticamente la verdad.  Según muchos analistas, de confesión el libro tiene poco y no es más que una justificación de su accionar: justificación de por qué mataron a quien mataron o por qué están involucrados en los negocios de drogas en los que están involucrados, entre muchas otras cosas.

Pero entra la duda ¿somos simples peones de un juego de intereses internacionales? ¿podemos conocer la verdad? Siempre hay algo atractivo en las teorías de conspiración y a decir verdad la parte más atractiva de las teorías de conspiración es que nos libera de la carga de asumir nuestra responsabilidad: “si los gringos quieren que haya guerra tendremos guerra” y no nos preocupamos realmente por evitar la guerra.

Por otro lado no podemos taparnos los ojos y asumir que no existen tales intereses internacionales.  Estos existen y son muy reales, lo que no es claro es qué tan poderosos son y donde no estoy de acuerdo (aunque esto no es más que una profesión de fe) es que sea omnipotentes.

Estamos entrando en una guerra (bueno, continuando y arreciando la existente) ¿a quién le sirve esta guerra?

¿A las FARC? En varias declaraciones ellos han expresado que no le temen a la guerra así que podemos creer que no han hecho más que provocarnos para que la guerra continúe.  ¿Les serviría mejor la paz? Con seguridad que les serviría mejor una paz bajo sus términos, pero el problema es que la paz que el establecimiento colombiano (lo que quiera que esto signifique) está dispuesto a dar no les conviene a los actuales combatientes de las FARC.  No les conviene dejarse masacrar como a la Unión Patriótica, ni cambiar el poder actual que les otorgan las armas por el que les otorgarán las urnas si se desmovilizan hoy mismo.

A muchos les gusta pensar en las FARC como simples delincuentes, pero si nos tomamos el trabajo de contrastar lo que dicen con lo que hacen, las FARC son consistentes con una línea política y un accionar dentro de la misma.  Yo podré no estar de acuerdo con su línea política ni con sus métodos, pero debo reconocer que son consistentes sin necesidad de recurrir a una simplificación de calificar su accionar como netamente criminal.

¿Le conviene la guerra al gobierno y al estado constitucional? Empecemos por darnos cuenta que el gobierno, y mucho menos el estado constitucional, es un ente uniforme con un propósito claro y definido dentro de nuestro país.  Existe el gobierno nacional, encabezado por el Presidente de la República con su gabinete y sus asesores.  Existen las fuerzas militares constitucionales, nominalmente comandadas por el Presidente de la República pero operativamente comandada por sus generales.  Está el congreso, las cortes nacionales, los gobiernos departamentales, distritales y municipales.  Están las empresas estatales, también; lo ministerios y secretarías, etc.

Así:

¿Le conviene al gobierno nacional en cabeza del Presidente? Sin duda, como la persona que decretó el fin del proceso de paz en el Caguán, algún interés personal, nacional o internacional debió motivar al presidente, luego sí, lo beneficia o bien como Presidente de la República de Colombia o como Andrés Pastrana Arango.  Si juzgamos por las encuestas, Pastrana subió ante la opinión rompiendo el proceso de paz; el problema es que no es claro como puede capitalizar esta popularidad cuando en seis meses entrega el mando y como ex presidente haber sido popular o impopular no le aportará ni quitará nada.  No logra la continuación de sus políticas bandera al pasar su popularidad a un sucesor, porque no hay tal sucesor ni los logros de su gobierno serán desbaratados por cualquier presidente medianamente responsable que llegue, y porque su mayor política visible que pudo haber heredado a un sucesor: el proceso de paz con las FARC, fue precisamente lo que terminó.

Descartado así el interés político directo, significa que Pastrana siguió un interés nacional o internacional, pero básicamente un interés de otra persona.

¿A quién le conviene la guerra?

¿A las fuerzas militares? Mayor guerra significa un mayor presupuesto, que implicará mayores contratos que redundará en mayores oportunidades de lucro personal —si asumimos militares corruptos—.  O por lo menos mayor guerra significa que las fuerzas armadas de Colombia tienen una razón de ser, así que los oficiales no quedarán desempleados.  La guerra misma es una opción de empleo para el pueblo de base, bien sea combatiendo con las fuerzas militares constitucionales, las guerrillas o el paramilitarismo ilegal.  Sin embargo evaluando la guerra como generadora de empleo puede ser una falacia porque la guerra misma, y más en las condiciones actuales en Colombia, mata muchas otras oportunidades de empleo.  Desde luego que estas otras oportunidades de empleo, como sería la pequeña y mediana empresa, son también amenazadas por elementos distintos a la guerra, y como tal, aunque la guerra garantiza una baja en la inversión, la no guerra no garantiza que esta inversión se dé.

Pero regresando a las fuerzas militares la guerra significa mayor presupuesto, pero también mayores gastos.  La guerra es una garantía de que las fuerzas militares tienen una razón de ser pero también convierte a cada militar en un blanco.  Tanteando la situación, pareciera que las fuerzas militares, al igual que las FARC, perciben como más substanciosa para ellas que la guerra continúe por un tiempo, así sea nominalmente.

¿Le conviene nuestros legisladores? Como grupo me atrevería a decir que no.  La guerra no le conviene al congreso ni a la clases política.  Ya vemos como los congresistas son secuestrados por las guerrillas o las autodefensas.  Pero el Congreso no es una entidad uniforme sino tan sólo un foro donde muchos intereses se discuten y sin duda hay y habrán congresistas que representen a casi cualquier cosa en el país, incluyendo a los grupos armados ilegales (guerrillas y _paras_).

¿Le conviene a las empresas estatales? No.  Si bien muchas empresas de servicios públicos pueden usar la guerra como excusa para subir sus tarifas, los altos costos de los servicios públicos no redundan en el interés de las empresas.  Si acaso en sus dueños, gerentes o sindicatos.  La reparación de infraestructura es un costo que encarece la operación y encarece los seguros.

Pero en últimas, la guerra le sirve a menos gente que la paz.  El problema es qué tipo de paz.  Mi pregunta inicial está entonces mal formulada.  El problema de la guerra no es a quien beneficia la guerra sino cómo logramos la paz, cómo lograr la paz que sea beneficiosa a los actores del conflicto y a los extras que somos todos los demás colombianos.

En cierta forma podríamos pensar que Pastrana no acabó con el proceso de paz porque la guerra le fuera más provechosa que la paz, sino porque el proceso en medio de la guerra empezó a ser menos provechoso que una guerra abierta, en vista de que la paz no se iba a conseguir.

Como ya mencioné, las FARC quieren una paz que les sea provechosa (políticamente, económicamente, lo que sea), y una simple desmovilización no les parece tan atractiva.  No con la experiencia de la Unión Patriótica.  Si las FARC se desmovilizan perderán poder aparentemente porque el pueblo no se volcará a votar por ellos en las circunstancias actuales (culpa de ellos dirán algunos, pero es la situación actual).  Sus banderas de lucha quedarán igualmente por el suelo, así que la simple desmovilización significa que no lograron ni lucro personal, ni poder político ni mejorar al país de acuerdo a su pensamiento.  Ante estas perspectivas continuar en la guerra puede ser darse la oportunidad a un largo plazo de obtener cualquiera de estas cosas… o rendirse finalmente cuando no puedan físicamente continuar.

Ante esta perspectiva de las FARC, el estado constitucional tiene que enfrentarlas.  No enfrentarlas sería rendirse.  Ahora, enfrentarlas puede significar un enfrentamiento netamente defensivo dejando que sean las FARC las que tomen las decisiones (aunque Gregorio crea que esto no es enfrentamiento), o emprender una ofensiva.  Esto no quiere decir que el estado tenga que limitarse a enfrentar a las guerrillas, sino que también es imperativo del estado el buscar una solución integral: negociar con las guerrillas sus banderas de lucha o quitárselas.

Los tres años de negociación en el Caguán fueron el resultado de la ingenuidad de nuestro presidente, y de muchos de los que lo apoyamos. El presidente fue ingenuo porque no entendió la magnitud de la empresa de consiliar los intereses de Colombia ante la comunidad internacional y de esta ante Colombia, del estado con los colombianos y las exigencias de las guerrillas.  La gran pregunta que le hicieron las FARC al presidente: “díganos qué es negociable”, el presidente no la pudo contestar porque no dependía de él ni de sus altos comisionados el negociar la deuda externa, el derecho a la propiedad, la libertad de empresa y el interés de  los votantes gringos, entre otros, con unos alzados en armas.

Sin duda Pastrana no se dio cuenta el pasado miércoles 20 de febrero que la negociación, tal como iba, era menos ventajosa que un enfrentamiento abierto… lo que necesitaba el presidente era encontrar una salida viable para continuar o una excusa para romper.

La salida viable para continuar era una tregua (y aunque no querramos reconocerlo, una tregua no puede ser concentrar a las FARC en el Caguán) pero ni el establecimiento ni los militares estaban dispuestos a pactar esta tregua en esas condiciones y las FARC le dieron la excusa: el secuestro del senador Géchem Turbay, a través del asalto a un avión comercial.

Termino por ahora.  Después discuto el papel de la comunidad internacional en la guerra y en la paz de Colombia.

— Carlos Th

Para los alvaristas

news:3C6830B3.268C966A@my-deja.com

Carlos Lemos Simmonds no suele ser de mis columnistas preferidos sobre todo por su Serpo-Samperismo, sin embargo me parece que en este artículo suyo en El Tiempo, refleja varias de las dudas que la propuestas de Álvaro Uribe Vélez plantean.

Desde luego, si estamos convencidos de que lo único que necesita nuestro país es mano fuerte, no debemos preocuparnos de lo demás.

Lemos habla principalmente de la propuesta de revocar el congreso. Un congreso que aún no hemos elegido y que aún no habrá entrado a sesionar cuando votemos por presidente y ya lo vamos a revocar… No será mejor esperar primero a ver que congreso vamos a elegir.

Dejo aquí uno de los parrafos y el vínculo para que los demás puedan leer el artículo completo.

— Carlos Th
[E-mail: if you want to contact me by email, replace my-deja for yahoo.]

El malabarista

Por CARLOS LEMOS SIMMONDS
“Calma, calma”, como el doctor Álvaro Uribe suele decir.

http://eltiempo.terra.com.co/11-02-2002/reda169241.html

[…]
Pero, además, no debe perderse de vista que revocar el Congreso no es el único acto intrépido que el doctor Uribe se ha propuesto ejecutar el mismo día en que llegue al poder. Con claridad ha dicho que el 7 de agosto va a sacar a tiros a las Farc del Caguán y al Eln de donde esté; que va a reconstruir la economía que Pastrana y el neoliberalismo dejan en la peor condición (33 millones de pobres, 9 de menesterosos y la más pavorosa desigualdad); que va a acometer la reforma pensional, lo que lo enfrentará dura y quizás violentamente con el sindicalismo, los maestros y el poder judicial, y que, en un país en guerra, va a acabar con el servicio militar para crear un enorme ejército de profesionales, es decir de solo jóvenes pobres y campesinos, que no se sabe cómo se va a financiar.
[…]

El derecho de la guerra

news:3C61955E.26D6CDF3@my-deja.com

En el sitio del Comité Internacional de la cruz roja aparece una serie de documentos, entre ellos un cuadernillo donde se explica cual es el derecho de la guerra y por qué este existe.

El derecho de la guerra parte de la premisa de que la guerra existe y va a existir y define cómo debe ser la relación de las partes y de los no combatientes durante un conflicto bélico.

Parte importante del derecho de la guerra son los Convenios de Ginebra y el derecho de La Haya.

Este vínculo me parece importante para comenzar:

http://www.icrc.org/icrcspa.nsf/22615d8045206c9b41256559002f7de4/8f3bded1e8d112fa412566c500378b60?OpenDocument

Y en particular copio el texto del Protocolo II:

http://www.icrc.org/icrcspa.nsf/22615d8045206c9b41256559002f7de4/847e60eb673a8a36412565d7003c99a5?OpenDocument

Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados sin carácter internacional (Protocolo II)

ÍNDICE

PREÁMBULO Comentario del Preámbulo
TÍTULO I – ÁMBITO DEL PRESENTE PROTOCOLO Comentario del Título I
Artículo 1 – Ámbito de aplicación material
Artículo 2 – Ámbito de aplicación personal
Artículo 3 – No intervención

TÍTULO II – TRATO HUMANO Comentario del Título II
Artículo 4 – Garantías fundamentales
Artículo 5 – Personas privadas de libertad
Artículo 6 – Diligencias penales

TÍTULO III – HERIDOS, ENFERMOS Y NÁUFRAGOS Comentario del Título III
Artículo 7 – Protección y asistencia
Artículo 8 – Búsqueda
Artículo 9 – Protección del personal sanitario y religioso
Artículo 10 – Protección general de la misión médica
Artículo 11 – Protección de unidades y medios de transporte sanitarios
Artículo 12 – Signo distintivo

TÍTULO IV – POBLACIÓN CIVIL Comentario del Título IV
Artículo 13 – Protección de la población civil
Artículo 14 – Protección de los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil
Artículo 15 – Protección de las obras e instalaciones que contienen fuerzas peligrosas
Artículo 16 – Protección de los bienes culturales y de los lugares de culto
Artículo 17 – Prohibición de los desplazamientos forzados
Artículo 18 – Sociedades de socorro y acciones de socorro

TÍTULO V – DISPOSICIONES FINALES Comentario del Título V
Artículo 19 – Difusión
Artículo 20 – Firma
Artículo 21 – Ratificación
Artículo 22 – Adhesión
Artículo 23 – Entrada en vigor
Artículo 24 – Enmiendas
Artículo 25 – Denuncia
Artículo 26 – Notificaciones
Artículo 27 – Registro
Artículo 28 – Textos auténticos

*******

PREÁMBULO
Comentario

Las Altas Partes Contratantes,
Recordando que los principios humanitarios refrendados por el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 constituyen el fundamento del respeto a la persona humana en caso de conflicto armado sin carácter internacional,

Recordando, asimismo, que los instrumentos internacionales relativos a los derechos humanos ofrecen a la persona humana una protección fundamental,

Subrayando la necesidad de garantizar una mejor protección a las víctimas de tales conflictos armados,

Recordando que, en los casos no previstos por el derecho vigente, la persona humana queda bajo la salvaguardia de los principios de humanidad y de las exigencias de la conciencia pública,

Convienen en lo siguiente:

TÍTULO I – ÁMBITO DEL PRESENTE PROTOCOLO
Comentario

Artículo 1. Ámbito de aplicación material
1. El presente Protocolo, que desarrolla y completa el artículo 3 común a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949, sin modificar sus actuales condiciones de aplicación, se aplicará a todos los conflictos armados que no estén cubiertos por el artículo 1 del Protocolo adicional a los Convenios de Ginebra del 12 de agosto de 1949 relativo a la protección de las víctimas de los conflictos armados internacionales (Protocolo I) y que se desarrollen en el territorio de una Alta Parte contratante entre sus fuerzas armadas y fuerzas armadas disidentes o grupos armados organizados que, bajo la dirección de un mando responsable, ejerzan sobre una parte de dicho territorio un control tal que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas y aplicar el presente Protocolo.

2. El presente Protocolo no se aplicará a las situaciones de tensiones internas y de disturbios interiores, tales como los motines, los actos esporádicos y aislados de violencia y otros actos análogos, que no son conflictos armados.

Artículo 2. Ámbito de aplicación personal

1. El presente Protocolo se aplicará sin ninguna distinción de carácter desfavorable por motivos de raza, color, sexo, idioma, religión o creencia, opiniones políticas o de otra índole, origen nacional o social, fortuna, nacimiento u otra condición o cualquier otro criterio análogo (denominada en adelante distinción de carácter desfavorable ), a todas las personas afectadas por un conflicto armado en el sentido del artículo 1.

2. Al fin del conflicto armado, todas las personas que hayan sido objeto de una privación o de una restricción de libertad por motivos relacionados con aquél, así como las que fuesen objeto de tales medidas después del conflicto por los mismos motivos, gozarán de la protección prevista en los artículos 5 y 6 hasta el término de esa privación o restricción de libertad.

Artículo 3. No intervención

1. No podrá invocarse disposición alguna del presente Protocolo con objeto de menoscabar la soberanía de un Estado o la responsabilidad que incumbe al gobierno de mantener o restablecer la ley y el orden en el Estado o de defender la unidad nacional y la integridad territorial del Estado por todos los medios legítimos.

2. No podrá invocarse disposición alguna del presente Protocolo como justificación para intervenir, directa o indirectamente, sea cual fuere la razón, en el conflicto armado o en los asuntos internos o externos de la Alta Parte contratante en cuyo territorio tenga lugar ese conflicto.

TÍTULO II – TRATO HUMANO
Comentario

Artículo 4. Garantías fundamentales
1. Todas las personas que no participen directamente en las hostilidades, o que hayan dejado de participar en ellas, estén o no privadas de libertad, tienen derecho a que se respeten su persona, su honor, sus convicciones y sus prácticas religiosas. Serán tratadas con humanidad en toda circunstancia, sin ninguna distinción de carácter desfavorable. Queda prohibido ordenar que no haya supervivientes.

2. Sin perjuicio del carácter general de las disposiciones que preceden, están y quedarán prohibidos en todo tiempo y lugar con respecto a las personas a que se refiere el párrafo 1:

a) los atentados contra la vida, la salud y la integridad física o mental de las personas, en particular el homicidio y los tratos crueles tales como la tortura y las mutilaciones o toda forma de pena corporal;

b) los castigos colectivos;

c) la toma de rehenes;

d) los actos de terrorismo;

e) los atentados contra la dignidad personal, en especial los tratos humillantes y degradantes, la violación, la prostitución forzada y cualquier forma de atentado al pudor;

f) la esclavitud y la trata de esclavos en todas sus formas;

g) el pillaje;

h) las amenazas de realizar los actos mencionados.

3. Se proporcionarán a los niños los cuidados y la ayuda que necesiten y, en particular:

a) recibirán una educación, incluida la educación religiosa o moral, conforme a los deseos de los padres o, a falta de éstos, de las personas que tengan la guarda de ellos;

b) se tomarán las medidas oportunas para facilitar la reunión de las familias temporalmente separadas;

c) los niños menores de quince años no serán reclutados en las fuerzas o grupos armados y no se permitirá que participen en las hostilidades;

d) la protección especial prevista en este artículo para los niños menores de quince años seguirá aplicándose a ellos si, no obstante las disposiciones del apartado c), han participado directamente en las hostilidades y han sido capturados;

e) se tomarán medidas, si procede, y siempre que sea posible con el consentimiento de los padres o de las personas que, en virtud de la ley o la costumbre, tengan en primer lugar la guarda de ellos, para trasladar temporalmente a los niños de la zona en que tengan lugar las hostilidades a una zona del país más segura y para que vayan acompañados de personas que velen por su seguridad y bienestar.

Artículo 5. Personas privadas de libertad

1. Además de las disposiciones del artículo 4, se respetarán, como mínimo, en lo que se refiere a las personas privadas de libertad por motivos relacionados con el conflicto armado, ya estén internadas o detenidas, las siguientes disposiciones:

a) los heridos y enfermos serán tratados de conformidad con el artículo 7;

b) las personas a que se refiere el presente párrafo recibirán, en la misma medida que la población local, alimentos y agua potable y disfrutarán de garantías de salubridad e higiene y de protección contra los rigores del clima y los peligros del conflicto armado;

c) serán autorizadas a recibir socorros individuales o colectivos;

d) podrán practicar su religión y, cuando así lo soliciten y proceda, recibir la asistencia espiritual de personas que ejerzan funciones religiosas, tales como los capellanes;

e) en caso de que deban trabajar, gozarán de condiciones de trabajo y garantías análogas a aquellas de que disfrute la población civil local.

2. En la medida de sus posibilidades, los responsables del internamiento o la detención de las personas a que se refiere el párrafo 1 respetarán también, dentro de los límites de su competencia, las disposiciones siguientes relativas a esas personas:

a) salvo cuando hombres y mujeres de una misma familia sean alojados en común, las mujeres estarán custodiadas en locales distintos de los destinados a los hombres y se hallarán bajo la vigilancia inmediata de mujeres;

b) dichas personas serán autorizadas para enviar y recibir cartas y tarjetas postales, si bien su número podrá ser limitado por la autoridad competente si lo considera necesario;

c) los lugares de internamiento y detención no deberán situarse en la proximidad de la zona de combate. Las personas a que se refiere el párrafo 1 serán evacuadas cuando los lugares de internamiento o detención queden particularmente expuestos a los peligros resultantes del conflicto armado, siempre que su evacuación pueda efectuarse en condiciones suficientes de seguridad;

d) dichas personas serán objeto de exámenes médicos;

e) no se pondrán en peligro su salud ni su integridad física o mental, mediante ninguna acción u omisión injustificadas. Por consiguiente, se prohibe someter a las personas a que se refiere el presente artículo a cualquier intervención médica que no esté indicada por su estado de salud y que no esté de acuerdo con las normas médicas generalmente reconocidas que se aplicarían en análogas circunstancias médicas a las personas no privadas de libertad.

3. Las personas que no estén comprendidas en las disposiciones del párrafo 1 pero cuya libertad se encuentre restringida, en cualquier forma que sea, por motivos relacionados con el conflicto armado, serán tratadas humanamente conforme a lo dispuesto en el artículo 4 y en los párrafos 1 a), c) y d) y 2 b) del presente artículo.

4. Si se decide liberar a personas que estén privadas de libertad, quienes lo decidan deberán tomar las medidas necesarias para garantizar la seguridad de tales personas.

Artículo 6. Diligencias penales

1. El presente artículo se aplicará al enjuiciamiento y a la sanción de infracciones penales cometidas en relación con el conflicto armado.

2. No se impondrá condena ni se ejecutará pena alguna respecto de una persona declarada culpable de una infracción, sino en virtud de sentencia de un tribunal que ofrezca las garantías esenciales de independencia e imparcialidad. En particular:

a) el procedimiento dispondrá que el acusado sea informado sin demora de los detalles de la infracción que se le atribuya y garantizará al acusado, en las actuaciones que procedan al juicio y en el curso de éste, todos los derechos y medios de defensa necesarios;

b) nadie podrá ser condenado por una infracción si no es sobre la base de su responsabilidad penal individual;

c) nadie será condenado por actos u omisiones que en el momento de cometerse no fueran delictivos según el derecho; tampoco se impondrá pena más grave que la aplicable en el momento de cometerse la infracción; si, con posterioridad a la comisión de la infracción, la ley dispusiera la imposición de una pena más leve, el delincuente se beneficiará de ello;

d) toda persona acusada de una infracción se presumirá inocente mientras no se pruebe su culpabilidad conforme a la ley;

e) toda persona acusada de una infracción tendrá derecho a hallarse presente al ser juzgada;

f) nadie podrá ser obligado a declarar contra sí mismo ni a confesarse culpable.

3. Toda persona condenada será informada, en el momento de su condena, de sus derechos a interponer recurso judicial y de otro tipo, así como de los plazos para ejercer esos derechos.

4. No se dictará pena de muerte contra las personas que tuvieren menos de 18 años de edad en el momento de la infracción ni se ejecutará en las mujeres encintas ni en las madres de niños de corta edad.

5. A la cesación de las hostilidades, las autoridades en el poder procurarán conceder la amnistía más amplia posible a las personas que hayan tomado parte en el conflicto armado o que se encuentren privadas de libertad, internadas o detenidas por motivos relacionados con el conflicto armado.

TÍTULO III – HERIDOS, ENFERMOS Y NÁUFRAGOS
Comentario

Artículo 7. Protección y asistencia

1. Todos los heridos, enfermos y náufragos, hayan o no tomado parte en el conflicto armado, serán respetados y protegidos.

2. En toda circunstancia serán tratados humanamente y recibirán, en toda la medida de lo posible y en el plazo más breve, los cuidados médicos que exija su estado. No se hará entre ellos distinción alguna que no esté basada en criterios médicos.

Artículo 8. Búsqueda

Siempre que las circunstancias lo permitan, y en particular después de un combate, se tomarán sin demora todas las medidas posibles para buscar y recoger a los heridos, enfermos y náufragos a fin de protegerlos contra el pillaje y los malos tratos y asegurarles la asistencia necesaria, y para buscar a los muertos, impedir que sean despojados y dar destino decoroso a sus restos.

Artículo 9. Protección del personal sanitario y religioso

1. El personal sanitario y religioso será respetado y protegido. Se le proporcionará toda la ayuda disponible para el desempeño de sus funciones y no se le obligará a realizar tareas que no sean compatibles con su misión humanitaria.

2. No se podrá exigir que el personal sanitario, en el cumplimiento de su misión, dé prioridad al tratamiento de persona alguna salvo por razones de orden médico.

Artículo 10. Protección general de la misión médica

1. No se castigará a nadie por haber ejercido una actividad médica conforme con la deontología, cualesquiera que hubieren sido las circunstancias o los beneficiarios de dicha actividad.

2. No se podrá obligar a las personas que ejerzan una actividad médica a realizar actos ni a efectuar trabajos contrarios a la deontología u otras normas médicas destinadas a proteger a los heridos y a los enfermos, o a las disposiciones del presente Protocolo, ni a abstenerse de realizar actos exigidos por dichas normas o disposiciones.

3. A reserva de lo dispuesto en la legislación nacional, se respetarán las obligaciones profesionales de las personas que ejerzan una actividad médica, en cuanto a la información que puedan adquirir sobre los heridos y los enfermos por ellas asistidos.

4. A reserva de lo dispuesto en la legislación nacional, la persona que ejerza una actividad médica no podrá ser sancionada de modo alguno por el hecho de no proporcionar o de negarse a proporcionar información sobre los heridos y los enfermos a quienes asista o haya asistido.

Artículo 11. Protección de unidades y medios de transporte sanitarios

1. Las unidades sanitarias y los medios de transporte sanitarios serán respetados y protegidos en todo momento y no serán objeto de ataques.

2. La protección debida a las unidades y a los medios de transporte sanitarios solamente podrá cesar cuando se haga uso de ellos con objeto de realizar actos hostiles al margen de sus tareas humanitarias. Sin embargo, la protección cesará únicamente después de una intimación que, habiendo fijado cuando proceda un plazo razonable, no surta efectos.

Artículo 12. Signo distintivo

Bajo la dirección de la autoridad competente de que se trate, el signo distintivo de la cruz roja, de la media luna roja o del león y sol rojos sobre fondo blanco será ostentado tanto por el personal sanitario y religioso como por las unidades y los medios de transporte sanitarios. Dicho signo deberá respetarse en toda circunstancia. No deberá ser utilizado indebidamente.

TÍTULO IV – POBLACIÓN CIVIL
Comentario

Artículo 13. Protección de la población civil

1. La población civil y las personas civiles gozarán de protección general contra los peligros procedentes de operaciones militares. Para hacer efectiva esta protección, se observarán en todas las circunstancias las normas siguientes.

2. No serán objeto de ataque la población civil como tal, ni las personas civiles. Quedan prohibidos los actos o amenazas de violencia cuya finalidad principal sea aterrorizar a la población civil.

3. Las personas civiles gozarán de la protección que confiere este Título, salvo si participan directamente en las hostilidades y mientras dure tal participación.

Artículo 14. Protección de los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil

Queda prohibido, como método de combate, hacer padecer hambre a las personas civiles. En consecuencia, se prohibe atacar, destruir, sustraer o inutilizar con ese fin los bienes indispensables para la supervivencia de la población civil, tales como los artículos alimenticios y las zonas agrícolas que los producen, las cosechas, el ganado, las instalaciones y reservas de agua potable y las obras de riego.

Artículo 15. Protección de las obras e instalaciones que contienen fuerzas peligrosas

Las obras o instalaciones que contienen fuerzas peligrosas, a saber las presas, los diques y las centrales nucleares de energía eléctrica, no serán objeto de ataques, aunque sean objetivos militares, cuando tales ataques puedan producir la liberación de aquellas fuerzas y causar, en consecuencia, pérdidas importantes en la población civil.

Artículo 16. Protección de los bienes culturales y de los lugares de culto

Sin perjuicio de las disposiciones de la Convención de La Haya del 14 de mayo de 1954 para la Protección de los Bienes Culturales en caso de Conflicto Armado, queda prohibido cometer actos de hostilidad dirigidos contra los monumentos históricos, las obras de arte o los lugares de culto que constituyen el patrimonio cultural o espiritual de los pueblos, y utilizarlos en apoyo del esfuerzo militar.

Artículo 17. Prohibición de los desplazamientos forzados

1. No se podrá ordenar el desplazamiento de la población civil por razones relacionadas con el conflicto, a no ser que así lo exijan la seguridad de las personas civiles o razones militares imperiosas. Si tal desplazamiento tuviera que efectuarse, se tomarán todas las medidas posibles para que la población civil sea acogida en condiciones satisfactorias de alojamiento, salubridad, higiene, seguridad y alimentación.

2. No se podrá forzar a las personas civiles a abandonar su propio territorio por razones relacionadas con el conflicto.

Artículo 18. Sociedades de socorro y acciones de socorro

1. Las sociedades de socorro establecidas en el territorio de la Alta Parte contratante, tales como las organizaciones de la Cruz Roja (Media Luna Roja, León y Sol Rojos), podrán ofrecer sus servicios para el desempeño de sus funciones tradicionales en relación con las víctimas del conflicto armado. La población civil puede, incluso por propia iniciativa, ofrecerse para recoger y cuidar los heridos, enfermos y náufragos.

2. Cuando la población civil esté padeciendo privaciones extremadas por la falta de abastecimientos indispensables para su supervivencia, tales como víveres y suministros sanitarios, se emprenderán, con el consentimiento de la Alta Parte contratante interesada, acciones de socorro en favor de la población civil, de carácter exclusivamente humanitario e imparcial y realizadas sin distinción alguna de carácter desfavorable.

TÍTULO V – DISPOSICIONES FINALES
Comentario

Artículo 19. Difusión
El presente Protocolo deberá difundirse lo más ampliamente posible.

Artículo 20. Firma

El presente Protocolo quedará abierto a la firma de las Partes en los Convenios seis meses después de la firma del Acta Final y seguirá abierto durante un período de doce meses.

Artículo 21. Ratificación

El presente Protocolo será ratificado lo antes posible. Los instrumentos de ratificación se depositarán en poder del Consejo Federal Suizo, depositario de los Convenios.

Artículo 22. Adhesión

El presente Protocolo quedará abierto a la adhesión de toda Parte en los Convenios no signataria de este Protocolo. Los instrumentos de adhesión se depositarán en poder del depositario.

Artículo 23. Entrada en vigor

1. El presente Protocolo entrará en vigor seis meses después de que se hayan depositado dos instrumentos de ratificación o de adhesión.

2. Para cada Parte en los Convenios que lo ratifique o que a él se adhiera ulteriormente, el presente Protocolo entrará en vigor seis meses después de que dicha Parte haya depositado su instrumento de ratificación o de adhesión.

Artículo 24. Enmiendas

1. Toda Alta Parte contratante podrá proponer una o varias enmiendas al presente Protocolo. El texto de cualquier enmienda propuesta se comunicará al depositario, el cual, tras celebrar consultas con todas las Altas Partes contratantes y con el Comité Internacional de la Cruz Roja, decidirá si conviene convocar una conferencia para examinar la enmienda propuesta.

2. El depositario invitará a esa conferencia a las Altas Partes contratantes y a las Partes en los Convenios, sean o no signatarias del presente Protocolo.

Artículo 25. Denuncia

1. En el caso de que una Alta Parte contratante denuncie el presente Protocolo, la denuncia sólo surtirá efecto seis meses después de haberse recibido el instrumento de denuncia. No obstante, si al expirar los seis meses la Parte denunciante se halla en la situación prevista en el artículo 1, la denuncia no surtirá efecto antes del fin del conflicto armado. Las personas que hayan sido objeto de una privación o de una restricción de libertad por motivos relacionados con ese conflicto seguirán no obstante beneficiándose de las disposiciones del presente Protocolo hasta su liberación definitiva.

2. La denuncia se notificará por escrito al depositario. Este último la comunicará a todas las Altas Partes contratantes.

Artículo 26. Notificaciones

El depositario informará a las Altas Partes contratantes y a las Partes en los Convenios, sean o no signatarias del presente Protocolo, sobre:

a) las firmas del presente Protocolo y el depósito de los instrumentos de ratificación y de adhesión, de conformidad con los artículos 21 y 22;
b) la fecha en que el presente Protocolo entre en vigor, de conformidad con el artículo 23; y

c) las comunicaciones y declaraciones recibidas de conformidad con el artículo 24.

Artículo 27. Registro

1. Una vez haya entrado en vigor el presente Protocolo, el depositario lo transmitirá a la Secretaría de las Naciones Unidas con objeto de que se proceda a su registro y publicación, de conformidad con el artículo 102 de la Carta de las Naciones Unidas.

2. El depositario informará igualmente a la Secretaría de las Naciones Unidas de todas las ratificaciones y adhesiones que reciba en relación con el presente Protocolo.

Artículo 28. Textos auténticos

El original del presente Protocolo, cuyos textos árabe, chino, español, francés, inglés y ruso son igualmente auténticos, se depositará en poder del depositario, el cual enviará copias certificadas conformes a todas las Partes en los Convenios.

— Carlos Th
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Los EE.UU. en Vietnam

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Hace poco salía a colación aquí las razones por las cuales EE.UU. perdió en Vietnam a pesar de su superioridad militar.

Consultando en otros grupos de noticias he aquí algunos de los elementos que contribuyeron a que los EE.UU. salieran de Vietnam con el rabo entre las piernas.

1) Los EE.UU. no fue el actor primario de esa guerra. La guerra no era una guerra de los EE.UU. contra Vietnam del Norte o contra la Unión Soviética. Ni siquiera era propiamente una guerra de los EE.UU. contra el comunismo. Fue, básicamente, una guerra de Vietnam del Sur contra Vietnam del Norte y el Vietcong, donde los EE.UU. y Australia eran un apoyo a Vietnam del Sur. Esto plantea, de por sí, un enfoque de la guerra diferente al de una guerra abierta.

2) Los estrateguas y generales de los EE.UU. estaban todos en Washington, tratando de controlar todo desde el Pentágono. Westmoreland no era el general más apropiado para conducir el tipo de guerra en la que degeneró Vietnam. Por lo demás eran generales que no creían en la capacidad de sus propias tropas.

3) Como el objetivo no era Vietnam del Norte, la estrategia fue una estrategia de contensión. Los ataques a Vietnam del Norte se redujeron a bombardeos estratégicos, bloqueos y un par de operaciones élite bien ejecutadas pero que contribuyeron poco al esfuerzo de la guerra.

4) La estrategia contra el Vietcong y las ocacionales tropas norvietnamitas en el sur, consistían usualmente en ir a una aldea, limpiarla de guerrilleros y norvietnamitas y salir. Al poco tiempo el Vietcong regresaba a la aldea así que el ciclo tenía que repetirse. Esto contribuía muy poco a la moral de la tropa gringa que tenía que limpiar la misma aldea varias veces. En los sitios donde peleaban los australianos o los survietnamitas había menos guerrilleros del vietcong.

Bueno, y hay muchas más causas que contribuyeron.

Lo interesante sería ver, que experiencia se puede concluir de Vietnam dentro del escenario colombiano.

— Carlos Th
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