Un socialista islamista al control del mundo

John McCain fue un muy buen candidato.  Personalmente de mis afectos por representar el lado más liberal del partido republicano en contraste con el conservadurismo religioso de George W. Bush.  Sin duda si McCain hubiese sido el presidente de los EE.UU. este hubiera sido un cambio positivo.

McCain representa el ala más progresista del Grand Old Party, pero aun así McCain llegó como candidato de los republicanos con todo el elefante a cuestas, incluyendo a su fórmula vicepresidencial la ultraconservadora Sarah Palin, y con la carga de ser el candidato republicano tras el gobierno republicano de Bush Jr.

Personalmente creo que McCain equivocó su estrategia al intentar apelar al conservadurismo religioso del GOP, ya que estos, ante la perspectiva de un negro socialista e islamista sin duda hubieran vencido sus temores de votar por un liberal republicano como McCain, así este hubiese concentrado sus esfuerzos por apelar a los independientes e indecisos.

No dejo de creer que el mundo hubiese sido un poco mejor si hace ocho años McCain hubiese sido el candidato republicano, bien sea que los republicanos hubiesen subido al poder o que Al Gore hubiera continuado el mandato demócrata.

Pero McCain no fue el presidente de los EE.UU. en 2001, ni lo será en 2009.  El turno de relevar al conservadurismo bushiano corresponde ahora a Barack Hussein Obama, Jr.

Sin conocer bien quien era Obama, no niego que fue mi favorito frente a Hillary Rodham Clinton primero y frente a John McCain después, y en la medida en la que me fui enterando mejor quien era, más atractivo se me hacía.  Como todo el mundo, incluyendo la mitad de los EE.UU. me he sentido atraído por el carisma de este mulato quien fuese presidente del principal periódico especializado en derecho (el Harvard Law Review), un gran orador, y una de las personas más inteligentes que ha disputado en la carrera por la Casa Blanca.

Hijo de un político kenyano, criado en su primera infancia por su padrastro indonesio, y luego por sus abuelos blancos en Hawaii, líder de los derechos civiles en Chicago, senador de Illinois y después por Illinois, la historia de Obama no deja de ser interesante por si misma, pero lo que sí es claro es que Obama es un maestro de los medios y del marketing.

En su discurso de aceptación del triunfo, cuando la mayor parte de los candidatos en los EE.UU., Colombia, e imagino la mayor parte del mundo, se sube a la tarima con la familia, el jefe de campaña, el vice y todo el circo para dar su discurso en medio de una fiesta, Obama se paró solo frente al podio y pronunció un discurso emocional y efectista, que en ocasiones me recordó a ese otro presidente oriundo de Illinois quien hace más de siglo y medio liberó a los esclavos y pronunció uno de los dos discursos más famosos más famosos en los EE.UU.: el discurso de Gettysburg.  El otro discurso famoso en los EE.UU. fue el “I have a dream” de Martin Luther King, y sin duda Barack Hussein Obama tomó elementos de Lincoln y de King para armar su propio discurso y arrancarle lágrimas a la audiencia.

Pero así como me enamoré de Obama sin saber quién era, que proponía, o qué decía; ahora que será el nuevo presidente de la nación más poderosa del planeta es bueno que nos enteremos quién es y qué propone… y finalmente qué es lo que va a hacer.

Barack Obama es un agnóstico bautizado dentro del catolicismo, como yo.  Una mezcla de razas con una formación juvenil internacional, como yo.  Pero más allá de estas concordancias, y de decirnos que sí se puede, y que él es el cambio, es más lo que sabemos de sus políticas por lo que los detractores dicen que lo que los medios han reportado directamente sobre él.

Bueno, lo primero que puedo decir es que Obama no es ni remotamente socialista.  Sí, le coquetea a algunos aspectos de la socialdemocracia europeo-canadiense, en cuestiones como la seguridad médica universal.  Pero ¿alguien en su sano juicio podrá acusar a Adenahuer o a Pinochet de socialistas por procurar una seguridad médica universal?  En algunos aspectos los EE.UU. ha sido atípico frente a los otros países del G7: los siete países económicamente más poderosos del planeta, y pretender defender el sistema de los EE.UU. y considerar a todo lo demás como socialismo es una aberración de la forma como los EE.UU. han sido forjados, principalmente desde la era Reagan.

Y, luego, que acusen de islamista a un señor que ha propuesto bombardear, de ser necesario, a Pakistán para perseguir a los fundamentalistas musulmanes, creo que tiene un concepto un poco distorcionado de lo que es el islamismo.  (Bueno, sobresimplifico, pues los musulmanes se han venido matando entre ellos de la misma forma como los cristianos lo hemos hecho entre nosotros.)

Si Fidel Castro ha escrito que admira a Obama (y no, no pidió el voto por él), o si Chávez dijo querer que Obama sucediera a Bush ¿qué tiene esto que ver con Obama?  Estas frases no dicen nada sobre el objeto sino sobre el sujeto que las pronuncia.  O bien ellos han sido embrujados como el resto del mundo por el carisma de Barack Hussein Obama, o bien, tras ocho años de personalizar su antiimperialismo yanki en la figura de George Walker Bush, simplemente ven en lo que Obama representa una opción más palatable, pero, particularmente, una derrota de Bush y su partido y sólo por eso, independientemente de lo que Barack Obama realice en política internacional, es que la izquierda ha preferido a Obama sobre McCain.

Lo cual en nada prueba que Obama sea de izquierda.

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One thought on “Un socialista islamista al control del mundo

  1. Y los electores se cuestionaran al cabo de los meses si han o no acertado y los detractores de Obama estarán atentos a señalar sus posibles errores y el mundo trastabillará si el gigante norteamericano cae, como algunos vaticinan.
    Gracias por su visita, excelente su sitio; vaya un aplauso grande, de veras, y pues, seguimos en contacto,espero.

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