Votando verde

Desafortunadamente no podré votar este domingo 14 de marzo, por razones ya expuestas.

Tampoco pude votar el 23 de septiembre de 2007, por ese mismo motivo. Entonces mi intención fue votar por Juan Carlos Flórez quien me parecía una mucho mejor alternativa a Samuel Moreno, Enrique Peñalosa y William Vinazco. (Sobre todo mucho mejor que Moreno y Vinazco.) Para el Concejo Distrital pensaba votar por Lariza Pizano y no recuerdo si finalmente definí o no mi voto para la Junta Administrativa Local (JAL) de Suba.

Este domingo vamos a elegir a nuestros representantes ante el Senado, la Cámara de Representantes y el Parlamento Andino. No he tenido tiempo de escudriñar todas las campañas así que opto por otra estrategia de elección: buscar hasta encontrar un buen candidato y decidir por él o ella mi voto; y si encuentro otro mejor, redefinir así el voto. El voto ha de ser por una persona con una buena trayectoria previa, que te inspire confianza y cuyo programa esté acorde a lo que esperas. Es perfectamente válido votar por tus intereses (por ejemplo el candidato que represente a tu gremio) o por intereses más generales regionales o nacionales. Al fin y al cabo es tu voto.

Si pudiera votar, mi voto por el Senado está entre John Sudarsky (3 del Partido Verde) y Juan Carlos Flórez (7 de Compromiso Ciudadano por Colombia). Ellos son dos ciudadanos que representan la cultura ciudadana y el cambio positivo de Bogotá. Flórez apoya a Sergio Fajardo quien también representa esa misma cultura ciudadana y cambio positivo en Medellín.

Para la Cámara de Representantes por Bogotá mi voto va por la lista cerrada del Partido Verde. Y me interesa votar verde porque significa la construcción de un partido, no por guiño presidencial como el Partido Nacional SocialistaSocial de Unión Nacional, o de una maquinaria política alrededor de una propuesta personal como Cambio Radical, sino de una propuesta ideológica de concertación. Es un bonito experimento que me gustaría bastante que funcione, y funcionará si votamos por ella.

Por el Parlamento Andino tengo menos preferencias, pero me recomendaron la cabeza de lista (501) del Partido Verde, lo cual agregaría coherencia a mi voto.

Hay otras dos cosas que se definen este domingo: las consultas internas del Partido Conservador y el Partido Verde, y la Papeleta Caribe.

Primero diré por qué no votaré por la Papeleta Caribe. Primero, porque no pertenezco a la Región Caribe de Colombia, ni tengo mayores vínculos con la Costa, esto haría que si la Papeleta Caribe fuese de sí o no, no votaría ni por el sí, ni por el no, ni en blanco. Simplemente no la pediría y no depositaría nada en la urna, como una forma de no inmiscuirme en un proceso que es de ellos (y que conste que no digo ‘ellos’ de forma excluyente). Segundo, porque igual no estoy votando en la Costa; no sé si en mi mesa de votación existan papeletas para los que quieran votar por esa iniciativa, pero en ese caso será para que la pidan los interesados. Tercero, porque hasta ahora nadie ha logrado explicarme qué ventajas tiene para la Costa más allá de aumentar un nivel de burocracia. Cuarto, por lo primero que dije: no podré votar.

Ahora diré por qué no votaré en la consulta interna del Partido Conservador; además de no poder votar. Mejor dicho diré por qué no votaría. No votaría porque no me convence ninguno de los candidatos.

Andrés Felipe Arias me parece un candidato muy poco serio, ya que él mismo se consideró todo este tiempo como un comodín de Uribe, guardándole el puesto de candidato presidencial del partido conservador al liberal discidente Álvaro Uribe. Cuando la probabilidad de la reelección empezó a minar, sugirió una alianza con el Partido de la U que parecía motivada a que el Partido Conservador se marginara por tercera vez de llevar un candidato propio a las urnas. En otras palabras, si yo fuera militante conservador no necesariamente uribista no votaría por Arias. Pero, además, Arias representa una visión política que definitivamente no comparto: la visión de que el estado debe concentrarse en los ricos con la esperanza de que estos en su sabiduría y misericordia ayuden a la gran masa de brutos pobres. Tal vez funcione, pero no la comparto.

Por Noemí Sanín voté en la primera vuelta de las elecciones presidenciales de 1998, más por el equipo que estaba formando con Mockus, Lleras de La Fuente y Valdivieso, que por Sanín misma. En 2002 le reconocía su fortaleza en su discurso económico, aunque mi voto entonces fue por Lucho Garzón. Hoy veo a una Noemí Sanín muy desdibujada, sin propuestas novedosas; y enfrascada en una pelea casi personal con Arias. Hoy Noemí no contaría con mi voto ante muchas mejores propuestas.

Álvaro Leyva me parece un tipo más bien serio, pero no le veo ese talante presidencial y no estoy seguro bien a qué jugaría tras estos ocho años de seguridad democrática. Igual que con Noemí, mi voto iría por alguna de las mejores propuestas. Con José Galat sí sé bien por qué no votaría por él: es un hombre muy coherente con sus ideas políticas y sociales, lo cual admiro, pero no son mis ideas políticas y sociales.

Finalmente queda Marta Lucía Ramírez, y confieso que si tuviera intención de votar dentro del conservadurismo, Ramírez sería mi elección.

Pero no votaría en la consulta interna del Partido Conservador porque mi idea sería votar en la consulta interna del Partido Verde donde ya tengo mi candidato: el profesor Antanas Mockus Zivikas.

Así que ya que por motivos de fuerza mayor no podré votar este domingo, le pido a todos los que leen esto que si aún no tienen candidato me ayuden a poder votar por Mockus el próximo 30 de mayo. Esto mediante dos procedimientos:

  1. Si no tienes candidato presidencial definido, o tu candidato no es conservador y te gustaría ver a Mockus debatiendo con tu candidato, pide el tarjetón de la consutal verde y marca a Antanas Mockus.
  2. Si no tienes candidato al senado, sigue mi consejo y vota por John Sudarsky (número 3), o quien más te convenza o símplemente marca el logo del Partido Verde sin seleccionar un número. Si no tienes candidato a la Cámara de Representantes vota por el girasol amarillo en fondo verde. Si no tienes candidato a Parlamento Andino: vota por el Partido Verde.

Te pido votar por el Partido Verde en las elecciones parlamentarias porque, primero: es una propuesta seria, así que no sería botar tu voto, y segundo porque así buscaremos que el Partido Verde consiga el umbral necesario para tener representación parlamentaria y no pierda su personería jurídica. Si el partido verde perdiese su personería jurídica, ni Antanas Mockus, ni Enrique Peñalosa, ni Luis Eduardo Garzón podrán competir en las elecciones presidenciales.

Desde luego, que si ya tienes tu candidato en cada corporación, no te pediré que cambies el voto. Tu voto es tu voto, es tu poder. Úsalo como mejor te parezca. Sólo te pido que no cometas el error de votar en consulta interna del Partido Conservador con el objetivo de votar en contra de alguien (p. ej. en contra de Arias o en contra de Noemí) siendo que te inclinas más por un candidato verde (Mockus, Peñalosa o Garzón). Vota por el que más te guste.

Y si ya decidiste por Petro, Pardo, Santos o Vargas y no te identificas por ningún verde o ningún azúl. Pues vota apenas para Senado, Cámara y Parlamento. (O no.) Me haces un mayor favor votando positivamente por quien sí te convenza que votando por quien yo digo sólo porque yo lo digo.

Coletilla: Si eres antiuribista el mejor voto contra Arias no es Noemí Sanín (salvo que realmente seas noemicista, pero ya no será un voto en contra sino uno a favor), sino no votar en la consulta interna del Partido Conservador (salvo que sí quieras votar por Ramírez, Leyva o Galat, en cuyo caso deberías votar por ellos y no por Sanín). En la situación actual, si Arias queda de lider de un Partido Conservador con no demasiados votos, el voto uribista se repartirá entre Arias y Santos. No veo una alianza para la primera vuelta entre el partido Conservador y la U.

Y si has decidido no votar poque todos deben ser lo mismo, piénsalo dos veces. Revisa candidato por candidato para estar seguro de que absolutamente ninguno vale la pena. Si te parecen demasiados para ir uno por uno, escucha consejos: ya dí mis dos favoritos para el Senado: Flórez y Sudarsky, pero hay más: está Juan Manuel Galán (1 del Liberal), Rodrigo Lara (7 de Cambio Radical), está MIRA (incluso si no eres cristiano no denominacional), está el Partido Verde. (MIRA y el Partido Verde son los únicos que están libres de parapolítica, farcpolítica, etc.) Tal vez alguno de ellos te inspire la suficiente confianza.

Si todavía ninguno te convence lo suficiente, pero te caigo bien: bueno, vota por los que yo quería votar y no podré. Un favor personal que no tendrá ninguna contraprestación politiquera.

Y, si finalmente eres anarquista, anarco-socialista, anarco-capitalista, activamente apático, o simple y llanamente apático: sal a hacer una caminata ecológica, siéntate en casa a ver televisión internacional, o haz lo que realmente quieras… o ¿Quién soy yo para darte consejos?

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81 thoughts on “Votando verde

  1. Buen blog, estoy todavía aún un poco perdido, pues la verdad nadie me ha convencido por mi voto excepto en lo referente al senado que ya lo definí. Sinembargo cuando veo las mismas caras de siempre que representan el mismo status quo, y cuando las nuevas que aparecen, que parecen haber salido de la nada y que te generan cierto tipo de dudas sobre su posible desempeño.
    Obviamente votaré por la consulta verde, pues creo que será bien interesante, y una buena forma de lograr un equilibrio en el “ramillete” de candidatos a la presidencia.

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