Glosario de etiquetas y otros términos

Cada vez que usamos una etiqueta para describir quienes somos y quienes y cómo son con quienes interactuamos existen dos problemas principales: 1) el encasillamiento y 2) el equívoco.

El encasillamiento consiste en reducir a la persona etiquetada a que su todo se reduce a esa etiqueta. Si digo que soy colombiano, entonces se supone que debo bailar salsa bien y ser un gran rebuscador, aunque algo desordenado e impuntual. La, verdad, sólo estoy haciendo alusión a mi estado legal y (en mi caso coincide) a mi auto-identificación nacional.

El equívoco cosiste cuando dos interlocutores (o una sola persona en dos instancias diferentes) usan diferentes definiciones o acepciones. En algunos casos son acepciones comúnmente aceptadas, pero en algunos casos son también usos personales que se salen de lo que los demás entienden por un término. Por ello, en muchas obras académicas es importante el glosario. El glosario indica lo que el autor entiende por un término que procurará usar consistentemente en su obra.

Cuando los términos hacen alusión a un pensamiento político, las etiquetas también pueden ser interpretadas como descriptoras de una opinión o como descriptoras de una causa. Yo puedo creer que la sociedad (o un sector de la sociedad) estaría mejor si se gobernara desde cierta ideología, pero no actúo en ese sentido, no necesariamente por apatía, sino porque prefiero dedicar mis esfuerzos a otro tipo de causas; o porque reconozco que mi opinión puede estar equivocada y prefiero no comprometerme con un posible error.

Así que aquí intentaré un glosario sobre cómo suelo usar o entender ciertos términos.

agnóstico, -a adj., 1) persona que cree que no es posible el conocimiento práctico definitivo en un área del saber, sobre todo cuando se aplica a fenómenos supernaturales y, en particular, a la existencia de un dios o dioses (u t c s). Este agnosticismo podría ser “en principio temporal” (no podemos responder con el conocimiento actual) o “en principio permanente” (no será posible responder porque la pregunta es elusiva por naturaleza). 2) persona que no tiene una posición definida sobre un tema, sobre todo cuando se aplica a fenómenos supernaturales y, en particular, a la existencia de un dios o dioses; o que expresa una duda sobre su propia opinión (u t c s). Este agnosticismo puede ser transitorio (p. ej. una crisis de fe) o conclusivo.

Nota: la acepción 1 es la que se considera normalmente cono agnosticismo fuerte y la acepción 2 es el agnosticismo débil. Otros usos que evito pero que encuentro:

3) persona que no cree en la existencia de dios o dioses pero no se asume como ateo por el estigma que tiene esa palabra, o porque no reconoce la acepción 2 de la misma (u t c s). 4) la creencia de que la existencia de dios es comparable o igualmente probable a la no existencia de dios (u t c s). 5) usada en frases como “todos somos agnósticos”, quien no puede tener un certeza absoluta (en contraste con conocimiento práctico) en algún tema (u t c s). 6) persona que no se compromete con una postura ideológica (u t c s). 7) ignorante.

anarquista adj. 1) persona que cree que la existencia de un estado limita la deseable libertad de las personas (u t c s).

Lo que el anarquista entiende por libertad da lugar a dos corrientes principales:

anarco-capitalista 2) adj. anarquista que cree que las personas son agentes libres que pueden tomar decisiones sobre sus propiedades en busqueda de su mejor bienestar (u t c s).

anarco-socialista 3) adj. anarquista que cree que las personas son seres sociales quienes son libres cuando se eliminan las dependencias causadas por la desigualdad y a través del consenso pueden buscar su mejor bienestar (u t c s).

ateo, -a s., 1) persona que está convencida de que no existen dioses. 2) persona que no está convencida que existan dioses y por ende asume que no existen o, en general, no incorpora pensamientos o actos teístas en su vida. 3) básicamente lo mismo que las acepciones 1 o 2 pero en particular con respecto a la idea de un solo dios personal. 4) persona que si bien reconoce la probable existencia de un ser superior (o seres superiores), no considera esta existencia como relevante y vive como si no existiera.

Nota: la acepción 1 corresponde al ateísmo fuerte, y la acepción 2 al también llamado ateísmo débil. Otros usos que evito pero que encuentro:

5) persona que no pertenece a ninguna religión organizada ni expresa rituales de tipo religioso. 6) persona inmoral. 7) persona que sabe (cree) que Dios existe pero lo niega. 8) cualquier cosa que no sea una persona que cree en la existencia de Dios o dioses.

ciencia (ciencias naturales) s. (s. pl.) 1) método por el cual se adquiere conocimiento práctico, basado generalmente en el pragmatismo, evidencialismo y el materialismo metodológico. 2) el cuerpo de conocimientos adquiridos por el método científico. 3) la práctica de la ciencia. 4) (poco usado), el conocimiento adquirido por métodos prácticos en contraste con la sapiencia o sabiduría, el cual es el conocimiento adquirido por la reflexión interna o la revelación.
ciencias sociales s. pl. 1) el estudio que busca dar respuesta a problemas humanos y de sociedad. 2) La acepción 1, pero en particular cuando los problemas no pueden ser resueltos utilizando la metodología de las ciencias naturales (acepción 1 de ciencia).

Nota de traductor: generalmente cuando veo estos conceptos en inglés, la palabra science se reserva normalmente para las ciencias naturales mientras que las ciencias sociales se conocen como social studies. En ese sentido, mientras en español suelo distinguir ciencias naturales de ciencias sociales, en inglés distingo entre science y social studies.

deísta adj. 1) persona que cree que debe existir un ser superior, generalmente un dios creador, pero que este ser superior no es relevante en nuestra vida diaria (u t c s).
feminista adj. 1) persona que ante la observación de que las mujeres sufren de algún tipo de discriminación, propone o trabaja para reducir, eliminar o compensar tal discriminación (u t c s). 2) persona que se adhiere a la teoría feminista o alguna de sus formas (u t c s).

3) teoría ~ s. marco conceptual en las ciencias sociales (véase teoría en ciencias sociales) que propone que la sociedad actual está dominada por un sistema autoperpetuable denominado patriarcado, que fomenta divisiones de roles entre lo masculino y lo femenino en detrimento de las libertades individuales.

humanismo s. 1) corriente filosófica que propone que los problemas humanos deben resolverse desde el conocimiento humano en contraste con las respuestas reveladas de una religión. 2) corriente filosófica, social o política, que propone que el ser humano (y cada ser humano) es el fin último de cualquier acción moral.
liberal adj. 1) en el sentido más general, persona que cree que el estado debe estar al servicio de la ciudadanía sin injerencias que favorezcan a un grupo privilegiado en particular sobre el resto de la población (u t c s). 2) en economía: persona que favorece el libre mercado dentro del cual el estado establece, por mucho, un papel regulador limitado (u t c s).

3) s. pastel, generalmente una cuca o un brazo de reina, tinturado con anilina roja.

Nota: los siguientes usos los he visto pero no los uso.

adj. 4) progresista (u t c s). 5) socialista (u t c s). 6) en economía: persona que favorece la intervención del estado sobre los mercados para garantizar la redistribución de la riqueza (u t c s).

libertarianismo s. 1) ideología política que propone que el estado es un agente que no agrega valor y que toda intervención estatal penaliza a la economía evitando la libre interacción entre los agentes particulares. (contraste con socialismo; véase también anarco-capitalismo).
machista adj. 1) persona que cree que el varón es o debe ser superior a la mujer (u t c s) [véase más extenso en my tumblr].
matriarcado s. 1) sistema político en el que formalmente se establece que las posiciones de poder deben ser ocupadas por mujeres. 2) organización social en la cual normalmente se reconoce ante la vida pública como cabeza y representante de un hogar o una familia a la mujer de mayor jerarquía. 3) organización familiar en la cual la voluntad de la mujer de mayor jerarquía se impone generalmente como decisión final.
patriarcado s. 1) sistema político en el que formalmente se establece que las posiciones de poder deben ser ocupadas por varones. 2) organización social en la cual normalmente se reconoce ante la vida pública como cabeza y representante de un hogar o una familia al varón de mayor jerarquía. 3) organización familiar en la cual la voluntad del varón de mayor jerarquía se impone generalmente como decisión final.

Nótese que en muchas sociedades se evidencia un matriarcado familiar y un patriarcado social donde claramente la mujer es la jefe del hogar pero ante la vida pública el varón es reconocido como la cabeza de la familia.

No lo uso pero es una definición común:

4) sistema social en el cual se impone una división de roles que perpetúa el concepto de que en la vida pública el varón es reconocido antes que la mujer.

progresista adj. 1) persona que trabaja progresivamente hacia un ideal socialista o comunista, en contraste con un revolucionario. 2) persona que persigue el progreso integral del individuo en un ambiente de igualdad, libertad y justicia.
pseudociencia s. 1) conjunto de ideas que pretende ser una ciencia natural, pero que falla en la rigurosidad del método, en muchas ocasiones negando el que método científico sea adecuado para entender el orden natural.

Nota: no me interesa aquí definir el debate de si economía o psicología son ciencias naturales, ciencias sociales o pseudociencias.

religión s. 1) sistema de creencias que abarca ideas sobre el significado de la vida, propósito, origen del mundo, usualmente conteniendo (a) la idea de que existe al menos un ser superior sobrenatural, (b) la idea de que las personas podemos trascender la muerte física (p. ej. dualismo cuerpo-alma); así como un conjunto de rituales para reconocer la existencia del ser superior, obtener favores del mismo o afectar nuestra trascendencia. 2) el conjunto de las religiones.

~ organizada 3) sistema de creencias religiosas que han sido formalizadas y posee una jerarquía de personas que la sustentan, promueven o perpetúan.

secular adj. 1) institución o idea que no es religiosa. 2) institución o idea que parte del principio de separación entre el estado y la religión. 3) institución o idea que se contrapone a una institución o idea afín de origen religioso.
secularismo s. 1) corriente filosófica que propone que el estado y la política debe mantenerse separado de las creencias e instituciones religiosas (iglesia). Usualmente esta separación es en dos vías: ni las iglesias deciden sobre el funcionamiento del estado ni el estado interviene en el funcionamiento interno de las iglesias. 2) la creencia de que el estado debe estar completamente libre de cualquier manifestación religiosa.
socialismo s. 1) ideología política que propone que los agentes particulares (personas) tienen la tendencia a concentrar la riqueza y que es papel del estado intervenir para controlar, regular y redistribuir tal riqueza. (contraste con libertarianismo; véase también anarco-socialismo).
teoría s. 1) en ciencias naturales: conjunto de explicaciones falsables (hipótesis) que han sido repetidamente puestas a prueba mostrando que sus predicciones son consistentemente acertadas y, como tales, se utilizan como base para continuar adquiriendo más conocimiento. p. ej. la teoría de la gravedad, la teoría de los gérmenes. 2) en ciencias sociales: marco conceptual por medio del cual puede analizarse un fenómeno social o humano. p. ej. teoría de las ventanas rotas, teoría interseccional. 3) en lenguaje coloquial: conjetura.

Ahora, si crees que alguna de mis definiciones es errónea, ahí está la sección de comentarios.

Materialismo apático

[La creación de Adán] En mi anterior post sobre mi viaje personal en cuestiones de fe explicaba el papel que el creacionismo de tierra joven jugó en el descubrimiento de mi posición filosófica frente a la religión. Paradójico en mi caso es que la versión de cristianismo en la cual fui criado es una versión abierta a la ciencia, motivo por el cual nunca hubo una crisis personal en mí entre tener que aceptar la realidad científica por un lado y la fe cristiana por el otro. Pero la sola exposición de esa otra versión de cristianismo me hizo concentrarme en un debate en el cual mis conclusiones personales no fueron favorables a la catequesis.

Bible BeltDesde los años 1960 en el cinturón bíblico de los EE.UU. hubo un resurgimiento del cristianismo evangélico, una versión del cristianismo de origen protestante basada en la experiencia personal de aceptación de Jesús, la lectura de la biblia, y la guía de figuras carismáticas que sirven como pastores o evangelistas. Hay un par de versículos en la biblia, cuya cita no recuerdo ni me interesa, que dicen que si la escritura (la biblia), o la palabra (Jesús) no es confiable en términos del mundo real, no sería confiable en términos de fe.

La ciencia moderna, sin embargo, contradice muchas de las cosas que figuran en la biblia tales como una tierra plana en el centro del universo y un firmamento de agua bajo el cual giran el sol, la luna y las estrellas. Muchas de las grandes iglesias cristianas, incluida la Iglesia Católica, la Iglesia Anglicana y varias de las grandes denominaciones protestantes, han concluido que la base de la revelación cristiana no está en una lectura literal de la biblia. Que la biblia es inefable como documento teológico y no debe ser tomado como un texto de ciencia o de historia.

Dentro del cristianismo evangélico (que muchas veces rechaza el término “evangélico” para denominarse simplemente “cristianismo” como si las demás corrientes cristianas no fueran lo verdadero) surgen ideólogos que comparten otra visión. La aparente contradicción entre la biblia y la ciencia es el resultado de una comunidad científica que se ha alejado de Dios por culpa de la arrogancia de sus miembros y la guía de figuras satánicas como Charles Darwin.

En conclusión, el creacionismo de tierra joven, de origen evangélico pero que ha trascendido a otras denominaciones cristianas, incluidos sectores “conservadores” del catolicismo, y del judaísmo se ha puesto a la tarea de crear su propia ciencia, teniendo entre sus más notables exponentes a Ken Ham de Answers in Genesis y Kent Hovind.

Kent Hovind

Ken Ham

La ciencia promocionada por Ham, Hovind y demás líderes de la tierra joven, es contraria al consenso científico en física, astrofísica, cosmología, geología, paleontología, antropología, biología y casi cualquier otra rama de la ciencia; aunque, desde su punto de vista todo a lo que se oponen lo enmarcan dentro del nombre de evolucionismo o darwinismo. Darwin y su legado es el principal escollo a vencer, y por ello el debate que pretenden entablar se suele titular como “creación v/s evolución”.

La comunidad científica no guarda mayor respeto por lo que la ciencia creacionista propone; así como tampoco considera científicas las hipotesis de la astrología, el espiritismo, la ufología, la dianética, la homeopatía y muchas otras propuestas que normalmente enmarcan bajo el título de pseudociencia.

Pero ¿qué es la ciencia?

La ciencia es, principalmente, un método. La ciencia consiste en formular hipótesis que tratan de describir cómo funciona el mundo. Estas hipótesis deben estar basadas en observaciones. Estas hipótesis deben permitir hacer predicciones. Estas hipótesis deben ser falsables, esto es que sobre las predicciones, existen resultados sujetos a prueba que pueden corroborar falsa la hipótesis. Si los resultados de las pruebas de laboratorio u observaciones posteriores para probar las predicciones no contradicen la hipótesis y no hay otras hipótesis falsables y probadas que expliquen mejor el fenómeno, la hipótesis es reconocida por la comunidad científica como una teoría. La teoría está abierta, sin embargo, a que más adelante nuevos datos, nuevas observaciones y nuevas hipótesis contradigan o mejoren la teoría.

Existen mecanismos tales como la revisión por pares y requisitos de publicación a las que deben someterse las teorías científicas antes de ser aceptadas como tales.

Las pseudociencias se escapan de este método, estableciendo hipótesis no falsables y evitando el escrutinio de la comunidad científica, casi siempre bajo la excusa de que la comunidad científica es una comunidad cerrada a ideas poco convencionales, contaminada por ideas fijas (como el darwinismo, según los creacionistas de tierra joven), arrogante frente a la disidencia.

Las ciencias, y particularmente las ciencia naturales, tienen bajo su base de trabajo lo que se conoce como naturalismo o materialismo científico. El materialismo científico es una limitación del alcance de las ciencias naturales. Básicamente significa que las ciencias sólo se ocupan del mundo material ofreciendo respuestas sobre el mundo material.

Las ciencias sociales tratan sobre el hombre y dada las complejidades de las interacciones humanas y la dificultad de predicciones, algunos científicos catalogan a la economía, la psicología y otras ciencias sociales como pseudociencias.

Otro tipo de ciencias, como las ciencias formales tales como la matemática y la lógica, por ejemplo no nos dicen mucho sobre el mundo material, pero ofrecen un lenguaje con el cual se puede describir, entre otras cosas, las ciencias naturales.

La filosofía no es una ciencia. Parte de la filosofía es una metaciencia que valida lo que es el conocimiento y a la ciencia y su método como una respuesta a qué es la verdad sobre el mundo material, pero abarca más elementos de la existencia humana como la validación o no de la política, la ética y la práctica humana.

conocimientoEn un diagrama que vi en la escuela, mostraban a la teología como una capa superior a la filosofía, una justificación trascendental de que el conocimiento humano: filosofía, ciencias naturales y formales y las prácticas humanas son válidos por provenir de Dios, pero esta es una visión claramente teísta y como tal no sería compartible con personas que tienen otra idea sobre el sentir, práctica y filosofía religiosos.

Regresando a las ciencias naturales, el materialismo científico considera que todo lo no material, por ejemplo lo sobrenatural, es irrelevante para la ciencia pues no agrega nada al conocimiento científico. Una explicación no falsable sobre la causa o propósito último de un fenómeno no permite una mejor comprensión sobre el cómo, que es de lo que trata la ciencia.

Hace 400 años, cuando el método científico empezaba a desarrollarse, aun eran muchas las cosas que la ciencia no podía explicar y esto dejaba un gran espacio a la teología para justificar una intervención directa de Dios como causa próxima de muchos fenómenos, pero a medida que el conocimiento científico se ha desarrollado gran parte de ese espacio se ha venido cerrando. Newton, uno de los más grandes científicos de todos los tiempos, no pudo resolver el problema de la estabilidad del sistema solar y apeló a Dios como la mano invisible que permitía que todo funcionara y a los 36 años dejó de pensar en el problema para dedicarse a la alquimia y la meditación metafísica. Cien años después y usando las mismas fórmulas y la misma matemática que desarrolló Newton, Laplace completó el problema sin necesidad de recurrir a la hipótesis de Dios.

La cada vez menor intervención de una causa divina como explicación del mundo material ha desarrollado una visión que podemos llamar naturalismo o materialismo filosófico o materialismo metafísico.

El materialismo científico nos dice que la ciencia sólo establece verdades sobre el mundo natural apelando a explicaciones naturales. El materialismo filosófico nos dice que no existe nada más que el mundo natural. Como la hipótesis de Dios no tiene poder explicativo, entonces se descarta la existencia de Dios.

Hasta donde tengo entendido Charles Darwin no se adhirió al materialismo filosófico y adoptó el termino acuñado por su amigo Thomas Henry Huxley de agnosticismo para describir su visión personal. El principal exponente de la evolución darwiniana en la actualidad: Richard Dawkins, sí es un adherente del materialismo filosófico. Claramente el materialismo filosófico lleva a una conclusión: Dios no existe. Todo lo que esté por fuera del mundo natural, todo lo que no tenga un efecto cuantificable sobre el mundo natural no existe y un concepto sobre un dios o un conjunto de deidades que no sean falsables ni medibles no tienen efectos cuantificables sobre el mundo material.

Hay, sin embargo, dos falacias a evitar. La primera es obvia: el materialismo científico no es equivalente al materialismo filosófico. El materialismo científico habla sobre los alcances y los límites de las ciencias naturales (y probablemente de las ciencias sociales), pero no nos dice nada sobre lo trascendente, y ello da lugar a que personas de distintos credos religiosos puedan hacer ciencia de verdad, salvo que sus propios principios religiosos se lo impidan. El materialismo filosófico niega la trascendencia.

La otra falacia consiste en creer que si bien el materialismo filosófico lleva al ateísmo, el ateísmo se base en el materialismo filosófico.

El ateísmo es simplemente la falta de creencia en la existencia de deidades en general y de Dios en particular. Una de las manifestaciones de la falta de creencia es la negación de la existencia. La afirmación de que Dios y las deidades no existen. Y una de las razones para llegar a esta negación es la adherencia al materialismo filosófico. Sin embargo podría negarse la existencia de Dios sin necesitad de adoptar el materialismo; bien sea por rebeldía, creencia en algo distinto a deidades teístas como el panteísmo, falta de exposición a la hipótesis de deidades, etc.

Otra manifestación de la falta de creencia en Dios o en deidades es simplemente falta de creencia. No se niega a Dios, simplemente no se requiere asumir su existencia. No necesariamente el materialismo filosófico lleva a una negación de Dios, porque si bien declara que lo que está por fuera del mundo material no existe, podría aceptarse que eventualmente logre demostrarse por medio de hipótesis explicativas y falsables que hay atributos de Dios con efectos predictivos y cuantificables en el mundo material. Simplemente que mientras tal evidencia aparezca, la posición más razonable, para los adherentes de esta doctrina, es no creer en la existencia de deidades o de Dios.

Pero también hay muchas otras razones para carecer de una creencia en la existencia de Dios, además del materialismo. Se puede ser simplemente irreligioso. Una persona que no ha sido criada dentro de dogmas religiosos podría no adoptar una idea sobre la existencia de seres supremos. Estoy pendiente de confirmar estudios que sugieren una predisposición a crecer con la idea de un dios, pero la observación no científica a la que he tenido acceso es que hijos de padres que no inculcan una idea de un dios parece que dejan hijos sin idea de un dios. También existe una apatía pasiva: personas que si bien han sido expuestas a la idea de un dios, no piensan en su vida diaria en ello y en la práctica no forman o han perdido la creencia en la existencia de dioses. Y está la apatía activa, entre otras muchas razones para simplemente no creer.

Es claro que la existencia del materialismo filosófico pueda ser visto por los creyentes en alguna religión como una creencia en algo. Muchos creyentes acusan al ateísmo de ser una fe religiosa. Que así como existen religiones politeístas (con varios dioses) y religiones monoteístas (con un solo dios), existen religiones ateístas (con cero dioses). Un ejemplo de una religión ateísta son ciertas vertientes del budismo. Otro ejemplo, aseguran algunos creyentes, es el materialismo. El ateísmo derivado de la adherencia al materialismo filosófico sería una fe religiosa, y muchos religiosos monoteístas atacan al ateísmo como una creencia religiosa.

Pero al no distinguir el materialismo científico y el materialismo filosófico, para un grupo de creyentes la ciencia es también una manifestación de esa falsa religión que es el materialismo. El creacionismo de tierra joven es muy dado a este tipo de ataques: atacar a la ciencia materialista para tratar de imponer su propia versión de qué es la ciencia: una serie de conjeturas sobre cómo funciona el mundo ajustada a cierto tipo de interpretación literal de la biblia.

Otros muchos apologistas del cristianismo (así como de otros teísmos) [que no se unen a la doctrina de tierra joven] atacan al materialismo filosófico, en parte porque su labor es defender al cristianismo de los ataques que los materialistas filosóficos hacen a la religión. Si bien he visto a apologistas con una buena comprensión del método científico y que defienden el materialismo científico, muchos de estos apologistas son más filósofos que científicos y son dados a considerar que toda crítica a la fe desde la ciencia parte de un materialismo filosófico y no de otro tipo de objeciones.

Hasta donde entiendo William Lane Craig no se adhiere a la doctrina de tierra joven.

Muchas veces me he visto tentado a considerar a los apologistas y a los creacionistas como una misma clase de individuos y en muchas de las discusiones y debates que he observado pareciera que se confunden. Y pareciera que muchos ateos también los confunden y los cuentan en un mismo saco y por extensión a cualquier versión del cristianismo.

Personalmente creo que es una visión válida observar un método materialista en la práctica científica manteniendo una concepción religiosa sea esta teísta o no teísta. Muchas personas religiosas que hacen ciencia ven a la ciencia como el cómo, como la explicación de las causas próximas, mientras que relegan su visión religiosa a la teleología o explicación de las causas últimas. Muchos ateos reconocen que el materialismo científico no implica un materialismo filosófico y no tienen inconveniente con compartir la ciencia con colegas religiosos.

Es dentro de ciertas filosofías, como la filosofía religiosa de los creacionistas o la filosofía antireligiosa de los materialistas que la ciencia y la religión no combinan.

Pero en todas estas. ¿Dónde estoy yo?

Arriba mencionaba a la apatía activa como una de las causas de la falta de creencia en la existencia de dioses. Creo que la apatía activa es la mejor descripción de mi sentir sobre el tema.

En la ciencia Dios carece de valor explicativo como causa próxima. Si Dios o algo similar tiene sentido como causa última no es una cuestión científica. Por mucho tiempo traté de compaginar mi cristianismo con mi agnosticismo y dentro de ese diálogo mental he llegado a varias conclusiones, muchas de las cuales han venido tomando forma aun después de que abandoné mi pretensión de ser cristiano.

La idea de un dios necesario como causa última requiere que yo crea en la existencia o necesidad de una causa última. Tampoco requiero de un dios como causa de una moral objetiva, ni requiero de un dios como causa epistemológica. Para mí tiene más sentido considerar a las ciencias formales como una creación humana que como una realidad trascendente que sólo podemos conocer a partir de un dios. No hay un solo motivo en mi sistema de creencias que me lleven a necesitar a un dios.

No porque yo me adhiera a la filosofía materialista. Creo que el materialismo científico es un límite y que hay muchas cosas que la ciencia no puede descartar como falsas, sólo como innecesarias. Y un dios es parte de eso. Si nuestra auto-conciencia es tan sólo un producto de nuestras mentes o se trata de algo más que opera sobre nuestras mentes, creo que no lo puede resolver la ciencia. La paradoja del cuarto chino nos dice por qué la hipótesis no es falsable. Lo que sí parece claro es que no existe un alma que opere independiente a nuestra mente y que tenga efectos sobre el mundo material.

Todo mi sistema de creencias me lleva entonces a una conclusión: la existencia de Dios me es irrelevante. No es que no haya pensado el problema. No es que no entienda el concepto. Creo incluso que hoy tengo una mejor explicación de qué es la trinidad de la que pude haber tenido cuando aún tenía una fe vaga. Y no rechazo a Dios por se trascendente o por ser trinitario, o porque me decepcioné de la teología o me decepcioné de la biblia. Simplemente no creo. No tiene sentido en mi sistema de creencias. No tiene lugar en mi concepción del mundo.

Más que un materialismo filosófico lo mío es una filosofía de materialismo apático. Lo sobrenatural me es irrelevante. Lo sobrenatural para mí son conjeturas interesantes y aun tengo un interés en los dogmas de las religiones. Pero, para mí, esos dogmas, esas mitologías, son casi indistinguibles de la ciencia ficción y de la fantasía como géneros literarios. Me interesa conjeturar lo posible. Pero separo lo posible de lo que creo que es la realidad, y la hipótesis de Dios, para mí, está en la primera parte.

Un yo agnóstico

Hace ya mucho tiempo que he tendido a definirme como agnóstico y uno de los grandes temas que surge es si detrás de mi agnosticismo lo que hay es un ateísmo que no me atrevo a hacer público mientras que por otro lado mantengo una postura ambigua frente a la religión dentro de la cual me crié: el cristianismo católico de rito romano.

La otra vez me autodefinía como formalmente cristiano católico, ritualmente católico no practicante y filosóficamente agnóstico, pero siento que ya es hora de hacer una introspección y confesarme como no cristiano. No lo soy porque no sólo no comparto los dogmas del cristianismo (posición antidogmática que es compartida por muchos otros cristianos) y dudo de la historicidad de Jesús (cosa que incluso algunos clérigos consideran irrelevante) sino que he dejado de ver a los valores cristianos como guía para mi propia vida.

Uno no decide ser creyente o no. Uno va descubriendo sus propias creencias y los fundamentos de las mismas. No es que un día yo haya decidido ser agnóstico sino que un día reconocí en mi sistema de creencias lo que Thomas Henry Huxley denominó agnosticismo, mientras que por otro lado reconocía los valores que mi formación cristiana me había conferido junto con la falta de sustento empírico sobre los dogmas. Otras personas tendrán otras experiencias que los habrá llevado a una postura más gnóstica sobre la existencia de un ser supremo y su alcance.

Pero la verdad, incluso en los creyentes en un ser supremo en particular, llamémosle Dios y reconozcámoslo como el dios de la Biblia (¿El? ¿Yavé?), o cualquier otra idea de dios o dioses, no aceptan todo ese conjunto de definiciones y normas en el todo de las escrituras. La mayoría de los obispos de las grandes religiones cristianas organizadas, comenzando por el catolicismo y el Papa consideran que la Biblia es más alegórica que históricamente factual, pero incluso los evangélicos que claman una interpretación más literal de la Biblia escogen qué mandamientos seguir y cuales no. Sólo unos pocos fanáticos hoy en día considerarían, por ejemplo, que la lapidación es un justo castigo por deshonrar el sábado trabajando.

A lo largo de la biblia, tanto el antiguo como el nuevo testamento, encontramos lecciones de vida positivas y otras cuestionables. Un apologista dirá que lo cuestionable puede ser un problema de interpretación: que obedece a otros tiempos o que era un mensaje a otras culturas o que, simplemente, no tenemos la capacidad y sabiduría suficiente para entender el verdadero significado de esas normas.

Hay otra explicación y es creer que la biblia es un conjunto de escritos, redactado por diferentes seres humanos que reflejan sus históricos y culturales puntos de vista. Una obra humana que sería luego traducida, transcrita y corregida por otros seres humanos en otros contextos históricos.

Sigo creyendo que en la biblia hay buenas lecciones de vida y varios sabios consejos. Pero también sucede esto con El Conde de Montecristo, o El llamado de la selva, o Cien años de soledad, o Juventud en éxtasis, o ¿Quién se ha llevado mi queso?, o mi blog. Así como en todas estas obras hay elementos cuestionables tanto en la presentación fáctica como en los valores presentados.

Hay muchos elementos por los cuales tengo aún un apego emocional con el cristianismo en general y el catolicismo en particular. Confesarme no cristiano es un proceso doloroso. Pero, por otro lado, es una realidad si analizo mi sistema de creencias y valores. Los valores que comparto con el cristianismo son realmente valores humanistas mientras que no puedo esconder mi rechazo a valores bíblicos como la condena al conocimiento y la razón presentados en la fábula de la serpiente en el Edén o en el desprecio que se muestra a Tomás por su escepticismo.

Pero descubrirme no cristiano no me convierte en ateo. Ni me lleva a abrazar a alguna otra religión. Mi postura sigue siendo agnóstica así personajes que admiro como Richard Dawkins consideren el agnosticismo como una postura pobre.

No soy agnóstico en materia religiosa porque crea que tal vez exista alguna religión válida, o porque considere igualmente probable la existencia o no existencia de un dios en particular o de cualquier tipo de dios… lo que me lleva a la siguiente pregunta: ¿qué es un dios?

Los deístas creen en un universo creado por un ser superior, pero no creen que ese ser superior sea una persona que continúe acompañándonos a lo largo de la historia. ¿Pudo un elemento “consciente”, “racional” o “personal” haber dado origen al Big bang? ¿O haber creado la primera forma de vida? ¿O crear (o formar) ese elemento metafísico que reside en nuestras mentes y que llamamos alma?

Mi última discusión interna tiene que ver con el concepto del yo y la continuidad del yo. Tal vez estoy demasiado contaminado por el concepto cartesiano pero para mí es clara una cosa: puedo dudar de todo, incluyendo de la misma composición material de mi cuerpo y mi mente. Pero existe un yo que se plantea esta duda y que percibe una continuidad entre un pasado que recuerdo y un futuro que espero o temo vivir.

A partir de este convencimiento de que yo existo construyo todo lo demás como un sistema de creencias: mi cuerpo existe así como las cosas y personas a mi alrededor. Estas cosas que percibo son consistentes o no con lo que otras personas me dicen a través de las conversaciones de la vida diaria, los libros, la televisión o Internet. Estas creencias las tomo por ciertas y se convierten en lo que sé. Otras de mis creencias permanecen como conjeturas: cosas que creo que son así pero estaría abierto a que me demuestren otra cosa. Otras creencias son más bien esperanzas: las cosas deberían ser así porque así el mundo sería un mejor lugar para mí.

Así como existe este yo y creo firmemente (al punto de decir que sé que es así) que este yo reside dentro de una mente físicamente localizada en el cerebro del cuerpo de un animal humano (mi cuerpo tal cual lo percibo), también creo, también sé que existes, como una persona que es capaz de tener estos mismos pensamientos bien sea que efectivamente así lo pienses o no. Sé que eres una persona que resides en un cuerpo humano. Que tienes un punto de vista, una propia continuidad, una propia expectativa y unos propios recuerdos. Eres tu propio yo.

Es ese yo (el tuyo, el mío, el de los demás) uno de los desafíos de mi mente. ¿Es algo netamente natural o corresponde a una sustancia metafísica?

Si es algo netamente natural cabe la duda de qué elementos naturales llevan a esta condición. ¿Qué tanto yo tiene un animal? ¿Podrá un robot alguna vez tener un yo?

Si, por el contrario, existe un yo metafísico. ¿De dónde proviene? ¿qué tanto se parece o no al alma inmortal que nos enseñan en el catequismo?

Creo que una respuesta completamente naturalista no será completamente satisfactoria. La neurociencia nos podrá mostrar el cómo de nuestra mente y nuestra percepción y eventualmente nos dirá el cómo del yo, pero ¿puede la neurociencia explicar el qué del yo?

No es que crea que un teólogo pueda explicar el yo mejor que un neurocientífico. No es que en mi conjunto de creencias de qué es y qué no es yo de igual peso a la posible existencia de lo metafísico que a su probable inexistencia. Mi agnosticismo lo que me dicta es la creencia de que no habrá una respuesta completamente satisfactoria.

En cuanto a si creo que existe un ser personal que dio origen al universo y a la vida dentro de la tierra y que nos acompaña todos los días de cada una de nuestras vidas y que es supremamente poderoso, lo conoce todo y es toda bondad y que se nos manifiesta en tres personas distintas, una de ellas que nació y creció como un ser humano y murió como un ser humano pero resucitó y sigue vivo en cuerpo y alma tras casi dos mil años…, lo siento: en ese no creo.

Mis creencias

Como defines tus creencias? Crees que hay diferencia entre tus creencias y las de una religion organizada?

por @dvigitt

Soy agnóstico, es decir que creo que la realidad metafísica no puede ser conocida por la ciencia y como tal cualquier afirmación al respecto no deja de ser una opinión o un deseo que no puede probarse.

La ciencia, y en particular el método científico, nos puede dar una aproximación a cómo funciona el mundo y tal parece ser que la teoría científica no precisa de soluciones mágicas o metafísicas para explicar el mundo físico.

La pregunta que intentan responder las religiones (organizadas o no) o la religiosidad personal, más que el cómo es el porqué de las cosas. El propósito. Si una religión se mete con el cómo muy probablemente entrará en contradicciones con lo científicamente probable lo que significará una de dos cosas: la religión miente o algún fenómeno metafísico impide que el método científico conozca el cómo que nos dicta ese dogma religioso. El principio de la navaja de Ockham me hace pensar que es lo primero.

Por otro lado si alguien desde la ciencia intenta responder el porqué, sin duda no entendió de qué trata el método científico y es aquí donde hay espacio para las doctrinas religiosas o la religiosidad personal.

Es posible que exista un ser superior que haya creado el universo con un propósito y que nuestra existencia en el mundo sea parte de ese propósito. O es posible que la conciencia colectiva de la humanidad sea un ente metafísico superior, que se creó con la humanidad y que se manifiesta a través de las religiones. Hay muchas posibles conjeturas que subordinan al hombre frente a un ente metafísico que da un propósito a nuestras vidas.

O, tal vez, no haya ninguno y todas esas concepciones metafísicas no sean más que un deseo más o menos colectivo de nuestras mentes de tener un propósito.

La religión organizada, por regla general, no sería más que una doctrina (no muy disímil a las doctrinas políticas) que procuran encausar la necesidad humana de propósito dentro de unos parámetros que faciliten la convivencia entre los semejantes.

Tal vez exista una religión organizada que parta de los principios agnósticos, pero tal no sería realmente una religión.


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