#antesdeuribe Santos ya era Santos

Siento que mis amigos más uribistas, así como a mucha de las personas que leo en Twitter y otros foros, consideran votar por Juan Manuel Santos como la única forma de preservar el legado de Álvaro Uribe Vélez y de continuar su obra.  Finalmente ese es el posicionamiento que Santos ha querido dar a su campaña (antes y después del cambio de imagen).

Este post no va para mis amigos de la Ola Verde.  Ni para mis amigos del Polo; o quienes permanecen con el trapo rojo o azul, o que piensan en Pardo o Sanín a pesar del trapo rojo o azul.  Mucho menos para los seguidores de Germán Vargas Lleras.  Este artículo ni siquiera va para los seguidores de Juan Manuel Santos que creen en Santos por ser Santos y no por ser el candidato del uribismo.

Juan Manuel Santos apareció en mi radar cuando era Primer Designado (título que después sería reemplazado por el de Vicepresidente) durante el gobierno de César Gaviria Trujillo, presidente liberal.  Lo recuerdo en una caricatura de Osuna cuyos detalles son irrelevantes en este momento. Continue reading

Votando verde

Desafortunadamente no podré votar este domingo 14 de marzo, por razones ya expuestas.

Tampoco pude votar el 23 de septiembre de 2007, por ese mismo motivo. Entonces mi intención fue votar por Juan Carlos Flórez quien me parecía una mucho mejor alternativa a Samuel Moreno, Enrique Peñalosa y William Vinazco. (Sobre todo mucho mejor que Moreno y Vinazco.) Para el Concejo Distrital pensaba votar por Lariza Pizano y no recuerdo si finalmente definí o no mi voto para la Junta Administrativa Local (JAL) de Suba. Continue reading

Politiqueando a lo 2.0

¿Cuál es el papel real de los medios sociales (social media, web 2.0, o como queramos llamarle) en el acontecer político nacional? ¿Cual es su potencial? ¿Hasta donde un candidato o un promotor puede desarrollar una campaña por estos medios?

Tras mi participación tangencial en la organización de las marchas del 4 de febrero de 2008 en contra de las autodenominadas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo y la forma como estas se llevaron a cabo; tras haber visto la campaña presidencial en los EE.UU. y el papel que jugaron las comunidades de internautas; es claro que algo importante hay dentro de la forma como se está desarrollando Internet y la política. Continue reading

Detalles de la votación

news:3CF25AC9.4874E026@my-deja.com

He aquí un detalle de las votaciones de ayer, departamento por departamento.

escrutado potencial  particip   ganó      votos
Amazonas:  100  %      26.959     11.397  Serpa     5.460
Antioquia:  99,0%   3'071.272  1'438.300  Uribe   925.369
Arauca:    100  %     115.989     29.760  Uribe    14.544
Atlantico: 100  %   1'300.929    459.723  Serpa   224.569
Bolivar:    99,1%   1'019.182    345.798  Serpa   175.827
Boyacá:     99,3%     747.344    407.807  Uribe   187.048
Caldas:     99,9%     672.005    353.378  Uribe    67.829
Caquetá:   100  %     207.440     51.877  Uribe    24.175
Casanare:   99,3%     144.685     71.764  Uribe    32.441
Cauca:      95,9%     636.104    224.724  Serpa   105.863
Cesar:     100  %     481.537    192.235  Serpa   100.886
Chocó:      90,5%     183.810     60.022  Serpa    40.359
Córdova:    99,5%     796.309    372.851  Serpa   196.881
C/marca:    99,3%   1'223.196    657.224  Uribe   346.220
Bogotá:    100,0%   3'837.203  2'146.940  Uribe 1'207.877
Guainía:    95,3%      13.442      3.866  Serpa     1.735
Guaviare:  100  %      38.971      8.175  Uribe     3.968
Huila:     100  %     539.817    240.074  Uribe   125.403
La Guajira: 98,4%     326.069     98.421  Serpa    63.625
Magdalena:  99,6%     614.259    248.609  Uribe   112.631
Meta:       99,1%     405.620    184.547  Uribe   115.258
Nariño:     96,3%     764.099    286.035  Uribe   129.112
N. Sant.:   96,7%     775.923    352.595  Uribe   205.067
Putumayo:  100  %     136.837     40.124  Uribe    16.430
Quindío:   100  %     355.021    195.003  Uribe   126.459
Risaralda: 100  %     553.622    227.149  Uribe   190.851
San Andrés:100  %      38.198     11.206  Serpa     5.380
Santander: 100,0%   1'206.944    693.556  Serpa   353.298
Sucre:      99,8%     456.028    198.044  Serpa   118.650
Tolima:     96,0%     817.892    360.895  Uribe   178.852
Valle:      99,3%   2'496.988  1'083.088  Uribe   603.584
Vaupés:     84,4%      13.488      3.320  Serpa     1.903
Vichada:    96,3%      25.498      6.096  Serpa    58.082

Exterior:   99,2%     165.470    106.705  Uribe    89.699

TOTAL:      99,0%  24'208.150 11'244.288  Uribe 5'829.958

(100,0% indica aproximación >99,95%. 100 % indica totalidad de mesas excrutadas.)

De esos 11’244.288 votos, 10’991.531 fueron votos válidos (por candidato o en blanco) y 252.757 fueron no válidos (nulos y no marcados). De los votos válidos 195.465 fueron en blanco.

Uribe obtiene así el 53.04% del total de votos válidos, algo más del 50% del total de votos y menos del 25% del potencial electoral. Es decir que más del 75% creyó en otra alternativa, no le importó o no pudo votar.

El mapa político así:

Serpista:
La Costa Atlantica: Córdova, Sucre, Bolivar, Atlántico, Cesar y Guajira. Excepción: Magdalena.
Los extremos del país: San Andrés, Chocó, Amazonas, Vaupés, Guainía y Vichada.
Santander (bueno, el departamento natal de Serpa).
Cauca.

Total: 14 departamentos.

Uribista:
La zona andina: excepción de Cauca y Santander.
La región Oriental excepto el extremo oriental: Arauca, Casanare, Meta, Caquetá, Putumayo y Guaviare.
Magdalena (salvo Santa Marta).
El exterior.

Total: 18 departamentos, Bogotá y el Exterior.

Los más abstencionistas:
Las zonas de mayor conflicto y más perisféricas… esto sugeriría presión de los grupos armados ilegales contra la elecciones, producto de los desplazamientos previos o debido al traslado de mesas a las cabeceras municipales. Aún así, ningún departamento tuvo una participación superior al 60%, lo que indica todavía un gran grado de apatía o escepticismo. (O que los muertos de la registraduría no están votando).

En todos los departamentos el primer y segundo lugar lo disputaban Serpa y Uribe. El tercer y cuarto lugar entre Garzón y Sanín. (No estoy seguro si en todos pero en todos los que he visto el quinto y sexto lo disputaron entre Betancourt y Bedoya.) En varios países europeos Garzón superó a Serpa y en Francia el tercer lugar lo ocupó Betancurt.

Faltaría ver municipio a municipio, para ver si las tendencias se confirman.

Por el momento Álvaro Uribe Vélez supera en votación a la de Horacio Serpa en la segunda vuelta de 1998, lo que convierte a Uribe en el liberal más votado en Colombia. Aún así está por debajo de la votación de Pastrana en esa ocación.

Serpa con sus 3’486.384 votos está en el orden de votos que obtuvo en la primera vuelta de 1998.

Estos datos están basados en el boletín 34, emitido el domingo 26 de mayo a las 22:16.

— Carlos Th
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Castaño en El Mundo

news:3CF242FA.96EB71BB@my-deja.com

Buscando en las páginas de los grupos ilegales de Colombia (AUC, FARC, etc.) si había un planteaminiento respecto a las elecciónes de ayer, todavía no hay tales pero encontré este artículo de El Mundo (España) sobre Carlos Castaño.

No lo niego, la franqueza con la que habla o pretende hablar el hombre es atractiva: defiende su lucha, reconoce la ilegalidad (que no ilegitimidad) de la misma, etc. Sobre la persecución a la campaña de Serpa… sí la hubo aunque Castaño lo niegue, aunque es curioso al ver los resultados:

Córdova; zona de amplia influencia de las AUC (y en particular de las ACCU): ganó Serpa.

Chocó; zona actualmente en disputa: ganó Serpa.

Magdalena; donde más quejas hubo sobre intervensión de los paramilitares: único departamento de la costa donde ganó Uribe. En Santa Marta (es de suponerse que la presión es menor en las ciudades): ganó Serpa.

Cundinamarca; donde mayores denuncias hubo de presión de las FARC: ganó Uribe. (Aún no he visto resultados municipio a municipio; los datos excluyen a Bogotá).

Meta, Caquetá, Putumayo, Casanare; sitios donde las FARC más han presionado: ganó Uribe.

Bueno, me gustaría ver un mapa municipio a municipio, así como el mapa de abstención en los mismos. Mientras tanto los dejo con la entrevista a Castaño.

http://www.elmundo.es/2002/05/26/mundo/1148306.html
«Las AUC no apoyamos a ningún candidato ni impedimos que la gente vote a su preferido»
SALUD HERNANDEZ-MORA. Especial para EL MUNDO

ANTIOQUIA. La sombra de Carlos Castaño y sus AUC (Autodefensas Unidas de Colombia) ha planeado sobre toda la contienda electoral.Primero fueron las denuncias de que su organización estaba haciendo campaña abierta a favor de Alvaro Uribe y en contra de Horacio Serpa. Le acusaron de amenazar a periodistas por transmitir mensajes del candidato del Partido Liberal y de obligar a la gente en sus áreas de influencia a votar por Uribe. Luego señalaron al hombre que hoy puede convertirse en el nuevo presidente de Colombia, como el candidato de las AUC, muy cercano a sus planteamientos.

Castaño sonríe cuando pregunto por sus preferencias, «no las digo porque como grupo ilegal no podemos estar en la lucha electoral» y desmiente que haya consignas a favor de Uribe o cualquier otro candidato.

«Las AUC no apoyamos a ningún candidato. Tampoco podemos prohibir que la gente vote por el de su preferencia. En nuestras regiones hay congresistas serpistas y uribistas y todos son testigos de nuestro respeto a sus campañas por sus respectivos candidatos presidenciales. Las AUC tenemos unidad ideológica en la defensa del Estado, pero en materia electoral, no. No hemos saboteado nunca la campaña del doctor Serpa y él lo sabe». Para quien es aún el líder único de las AUC, aunque haya abandonado la Jefatura del Estado Mayor para quedarse con la dirección política, es la guerrilla la única que está saboteando las elecciones.

«Mire, por el señor Garzón las FARC presionan duro con el fusil para que la gente vote por él en el sur del país, y esto no puede afectar a Lucho ni puede llevarnos a creer que él es un guerrillero; es más, en lo único que las FARC y yo estamos de acuerdo es en que es el mejor de los candidatos. Quienes sí han declarado la guerra contra la campaña de Uribe Velez son las FARC y todo el país lo sabe».

El favorito en los comicios, Alvaro Uribe, propone fortalecer a las Fuerzas Armadas para enfrentar la subversión. Usted que los conoce bien, ¿cree que se puede combatir a la guerrilla sólo con las armas?

En el nuevo mundo de la globalización el primer frente de guerra del próximo presidente, cualquiera que sea, será el internacional, consiguiendo recursos y preparando la propuesta de paz para la guerrilla, alterna a la confrontación armada interna. La guerra en Colombia se acaba en los próximos cuatro años, indistintamente del presidente que llegue al poder. El banquete para la inversión está servido y no puede esperar. Los comensales: EEUU, la UE, las FARC, y la reacia Administración colombiana como anfitriona, se repartirán el pastel. Ojalá quede algo para el pueblo y no precisamente las sobras, ahí estaremos las AUC para exigir inversión social por él.

¿Cree que si gana Alvaro Uribe abrirá una negociación con las AUC?

Cualquiera que sea el presidente de Colombia tendrá la obligación de enfrentar a todos los actores al margen de la ley, y de negociar la paz finalmente con los actores políticos, y ahí estaremos las AUC quieran o no las guerrillas.

¿Cómo afecta la pérdida de más de 100 hombres de las AUC en sólo una semana?

Estamos preparados para enfrentar la guerrilla en sus guaridas y es lo que estamos haciendo. Creemos tener lo suficiente como para decirles a los colombianos que la guerrilla por la vía de las armas lo único asegurado que tiene es su derrota. Sí, lloramos nuestros muertos, pero los sepultamos y cada caído levanta una familia contra la guerrilla.

Castaño piensa que, por el contrario a lo que se cree, para ellos Uribe sería la peor opción en la Presidencia. Actuaría contra las AUC con mayor dureza porque tendrá que demostrar que no le une ningún lazo con este Ejército de 10.000 hombres bien armados, a los que ya no sólo podrán derrotar con las armas. La mesa de negociación será la única manera de desactivar un movimiento que aún cuenta con el apoyo expreso del 7% de los colombianos.

Mi voto.

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Mi voto no será, tal vez, por quien pudiera ser el mejor presidente para Colombia en los próximos cuatro años. Ninguno de los actuales candidatos me parece que sea el presidente perfecto en este aspecto y si por ello fuera, Noemí Sanín parece tener la mejor propuesta (y no sólo la menos mala).

Mi voto va a ser, más bien, por la democracia. Voy a aportar con mi voto por un concepto algo más abstracto que un hombre o una mujer que ocuparía el solio de Bolívar. Pienso votar por que la palabra democracia tenga aún algún sentido en este país.

Las encuestas me dicen que la presidencia la ganará Alvaro Uribe Velez, bien de una en estas elecciones, o ante Horacio Serpa en una segunda vuelta. Podría pensarse que si apoyo con mi voto a Uribe, contribuyo a que no haya necesidad de una segunda vuelta con el consecuente gasto en recursos del estado y en un par de semanas más de desgaste de las campañas en los medios, con el peligro de la guerrilla queriendo sabotear nuevamente unas elecciones, más el agua sucia que se seguirán hechando las campañas de Uribe y Serpa.

Pero la democracia no son las encuestas. Tampoco lo es, exclusivamente, el sufragio. La democracia es la participación y, a menos que las encuestas sean capaces de lograr la participación del pueblo todo, las encuestas no son la democracia. Si así fuera, mejor ni hagamos primera vuelta: al fin y al cabo si Uribe no gana en la primera ganará en la segunda, las encuestas indican que ganará de todas formas. Votar así sólo porque las encuestas dicen algo, el así llamado voto útil, es un gran peligro para la democracia. Es votar por Uribe para que no haya segunda vuelta o votar por Serpa para atajar a Uribe. Es polarizar al país, no ante un par de ideas contrarias, sino ante el temor de la guerrilla y de cómo debemos reaccionar ante ella.

Lo peor de todo es que es un voto equivocado.

Tanto Serpa como Uribe proponen básicamente lo mismo: pelear contra la guerrilla si la guerrilla sigue en la misma tónica actual y dialogar con la guerrilla si esta da muestras de voluntad de paz. Ese cuento de que Uribe es la guerra y Serpa es el diálogo no se refleja ni en los discursos ni en los hechos. Tanto Uribe como Serpa han dialogado con la guerrilla, han estado involucrados con las convivir, han criticado la voluntad de paz de las FARC, prometen enfrentar a las FARC, dialogar con el ELN y, si las FARC muestran voluntad de paz: dialogar con las FARC, etc. Hubo una diferencia en la posición respecto al proceso de paz de Pastrana, pero esa diferencia no indica que uno signifique la guerra y el otro el entreguismo.

Muchos de los que dicen que votarán por Uribe, lo hacen porque creen que Uribe representa la mano fuerte contra los bandidos de la guerrilla. Eso no es lo que promete Uribe. Uribe, según sus propias palabras, ofrece fortalecer la autoridad del estado con el objeto de disuadir la guerra, no de aumentarla. Pero no deja claro cómo va a realizar esto de una forma que logre disuadir la guerra, por lo que en últimas puede terminar creando una guerra más cruenta de la actual sin que esta sea claramente favorable al estado ni a los ciudadanos que se acojan a la protección del estado.

Por otro lado Serpa busca votos precisamente asustando con la perspectiva de guerra de Uribe. Insinuando que Uribe va a traer la guerra, cuando la guerra ya está aquí. Pero, salvo en detalles, no propone nada distinto a lo que propone Uribe siendo sus ideas menos claras e igualmente sin indicarnos el cómo. Nos dice que no necesitamos más que las fuerzas armadas que tenemos hoy en día, pero que han probado que aún no son suficientes para acabar con el terrorismo a pesar de los grandes avances que han tenido en el último año. No nos habla de cómo fortalecer estas fuerzas armadas, pero igualmente nos dice que va a enfrentar a las guerrillas sin cerrar la puerta del diálogo.

Ante estas dos perspectivas sólo queda clara una cosa: ambos insinúan que van a seguir jugando a la guerra dejando abierta una posibilidad de nuevos diálogos cuando la guerrilla así lo decida, sin dejar en claro con cuales elementos contará el estado por ellos presedido para negociar con la guerrilla. Ante estas propuestas de guerra y paz, Noemí no se aleja demasiado: oponerse a la guerrilla y dejar abierta la puerta del diálogo; aunque insinúa que tomará la iniciativa en lugar de esperar a que sea la guerrilla la que decida… mientras no deje claro como tomará esa iniciativa no está diciendo nada substancialmente distinto.

Pero la guerra y la paz no es el único problema que nos aqueja. Hay una economía con problemas y no sólo achacables a la guerrilla o cuya solución toque dejarla para cuando la guerrilla se desmovilice. Hay un problema de desempleo que, independientemente de si la guerra lo causó no puede esperar a que la guerra se acabe. Y así muchos etcéteras.

Los problemas de la educación y la salud tienen que ver más con las políticas fiscales de los gobiernos que con la guerra misma, así que, como ciudadanos responsables debemos ver esos problemas a la par de la guerra. La corrupción: cuando un empleado público roba recursos del estado (directa o indirectamente) no lo hace porque en Colombia hay guerrilla. Y no nos engañemos que el paramilitarismo es un problema más viejo que la guerrilla misma.

Respecto a la economía, Serpa a sugerido que Uribe representa al neoliberalismo y, con éste, que Uribe acabará con el sistema de salud y con el Sena. Lo absurdo es que Uribe fue el ponente de la ley 100. Hoy en día pocos se atreven a denominarse neoliberales en Colombia, siendo esta una palabra que la iglesia satanizó. Bueno, yo me declaro aquí como un neoliberal que votará por un candidato de izquierda. En gran medida porque creo que el neoliberalismo, a diferencia del capitalismo salvaje que nos han impuesto, es la mejor forma de lograr que la iniciativa individual genere riqueza. En Colombia el neoliberalismo nunca ha existido, lo único que hemos tenido ha sido la feria de privatizaciones que no es lo mismo. Pero Uribe no representa este neoliberalismo. Al menos no lo ha dicho. No ha dicho cómo piensa ser la relación entre el estado y el sector privado. Pero eso sí, se la pasa insinuando de la necesidad de la inversión social que vendrá cuando se acabe la corrupción.

Bueno, por ahí ya dejé escapar por quién va a ser mi voto. Mi voto no va a ser por la guerra, pero sí por la mejor lectura sobre la guerra y sobre qué debe hacer un estado cuando se enfrente a buscar la paz a través del diálogo con una discidencia alzada en armas. En este aspecto mi voto va por un negociador que se forjó negociando pliegos de peticiones y aprendiendo a ceder y a lograr que sus interlocutores pudieran confiar en su palabra. Mi voto va por una persona cuyas propuestas económicas han sido aplaudidas por los industriales, a pesar de que por mucho tiempo fue su contraparte. Yo no sé mucho de economía pero cuando una persona formada en la izquierda sindical es capaz de hacerse aplaudir en temas económicos por industriales, sin que sus compañeros de izquierda lo tachen de traidor, debe estar diciendo algo bueno.

No sé qué tal será mi candidato como presidente. No creo que sea el menos malo. Quien creo que es el menos malo es Noemí. Pero, si las encuestas reflejan algo de lo que será la realidad de las urnas, no me tendré que preocuparme de los problemas que pueda tener mi candidato una vez electo presidente. Y si llegare a ocurrir que mi candidato queda elegido presidente… bueno, tragando saliva esperaré a que las cosas se resuelvan para bien. Al menos, ante la perspectiva de los demás candidatos creo que el sacudón que significaría puede ser hasta para bien.

Mi voto no es para lograr que mi candidato llegue a presidente, sino para contribuir a la democracia. Mi voto es para no votar por alguien que no me convence del todo dizque para que no haya una segunda vuelta. Mi voto es para dar un apoyo a perspectivas diferentes pero inteligentes. Mi voto es para una persona con el cual no comulgo políticamente pero con el que encuentro coincidencias fundamentales. Mi voto es por la mejor perspectiva que hay de paz ante tantas perspectivas de guerra. Mi voto es también una manifestación de que si la guerrilla se desmoviliza y pide perdón podemos otorgar ese perdón. Mi voto es, en fin, por Luis Eduardo Garzón.

Una vez expresado mi voto invito.

No invito a que voten por el mismo candidato o por las mismas razones por las que yo voto. Cada cual tendrá sus razones. Invito a que nos atrevamos a analizar otros motivos y a que, con nuestro voto, podamos expresar algo.

Que el que vote por Uribe, no vote porque traerá la paz a través de la guerra, o porque creará un congreso unicameral (al fin y al cabo todos los congresistas son políticos corruptos, ¿no?), o porque debemos atajar al elefante de Serpa. Ni mucho menos porque es el mesías.

Que el que vote por Serpa no vote porque es el único que podrá manejar los hilos del poder de la política, ni porque es la única alternativa a la guerra de Uribe.

Atrevámonos a desencasillarnos. Noemí Sanín tiene tal vez el mejor equipo, el único vicepresidente preparado para asumir una eventual presidencia y un mejor programa económico que Serpa y Uribe. Si con nuestro voto queremos decir que un presidente, que un candidato debe llegar con propuestas serias y preparadas un voto por Noemí es una manifestación al respecto.

Harold Bedoya se opuso al despeje desde mucho antes que Uribe. Desde mucho antes que Pastrana, incluso. Si nuestra razón de votar es por decirle no a un eventual nuevo despeje ese mensaje quedaría más claro con Bedoya que con Uribe.

Por otro lado si queremos darle un mensaje más directo a las FARC. O si creemos que la corrupción hay que combatirla de maneras creativas. Si creemos que un presidente debe estar dispuesto a correr riesgos por defender sus ideas, o si símplemente queremos votar por el único candidato al que los demás candidatos no han criticado: ahí tenemos a Ingrid Betancurt.

Si no es porque no recuerdo el nombre, al candidato que se inscribió no para que lo elijan a él sino para promover el voto en blanco deberíamos seleccionarlo con la esperanza que tenga más votos que don blanco.

En fin, la democracia está aquí es para que nos expresemos y no para legitimar un status quo. No nos preocupemos que, en últimas, gane quien gane, el país no se va a acabar ni se va a salvar. Somos los ciudadanos y no un presidente, quienes en últimas sacaremos adelante a nuestro país o lo seguiremos dejando a la deriva.

Supongo que votaré por Uribe en la segunda vuelta. Para eso es la segunda vuelta: para que votemos por el menos malo de las dos alternativas más populares. Por la primera vuelta pienso votar por quien más me gusta, por quien mejor expresa lo que pienso de mi país o de su futuro, por decir que creo que la paz es posible.

Y sin duda, si mi candidato pasa a la segunda vuelta junto con Uribe: por fin veremos un debate civilizado entre dos perspectivas realmente distintas, sin el ruido de falsas insinuaciones.

— Carlos Th

Para los alvaristas

news:3C6830B3.268C966A@my-deja.com

Carlos Lemos Simmonds no suele ser de mis columnistas preferidos sobre todo por su Serpo-Samperismo, sin embargo me parece que en este artículo suyo en El Tiempo, refleja varias de las dudas que la propuestas de Álvaro Uribe Vélez plantean.

Desde luego, si estamos convencidos de que lo único que necesita nuestro país es mano fuerte, no debemos preocuparnos de lo demás.

Lemos habla principalmente de la propuesta de revocar el congreso. Un congreso que aún no hemos elegido y que aún no habrá entrado a sesionar cuando votemos por presidente y ya lo vamos a revocar… No será mejor esperar primero a ver que congreso vamos a elegir.

Dejo aquí uno de los parrafos y el vínculo para que los demás puedan leer el artículo completo.

— Carlos Th
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El malabarista

Por CARLOS LEMOS SIMMONDS
“Calma, calma”, como el doctor Álvaro Uribe suele decir.

http://eltiempo.terra.com.co/11-02-2002/reda169241.html

[…]
Pero, además, no debe perderse de vista que revocar el Congreso no es el único acto intrépido que el doctor Uribe se ha propuesto ejecutar el mismo día en que llegue al poder. Con claridad ha dicho que el 7 de agosto va a sacar a tiros a las Farc del Caguán y al Eln de donde esté; que va a reconstruir la economía que Pastrana y el neoliberalismo dejan en la peor condición (33 millones de pobres, 9 de menesterosos y la más pavorosa desigualdad); que va a acometer la reforma pensional, lo que lo enfrentará dura y quizás violentamente con el sindicalismo, los maestros y el poder judicial, y que, en un país en guerra, va a acabar con el servicio militar para crear un enorme ejército de profesionales, es decir de solo jóvenes pobres y campesinos, que no se sabe cómo se va a financiar.
[…]