De personas y avatares

Persona viene del latin per-sonare y se refiere a quien tiene voz propia. A quien puede decir “yo soy”. Los animales, por ejemplo (y sin restarles valor), no son personas. Ni es persona una piedra.

Por otro lado, y de acuerdo a la legislación de un país dado, una empresa podría ser una persona. Una persona jurídica que le da derechos de representarse a si misma como algo diferente a sus socios, y que le permite suscribir contratos en nombre propio.

Uno de los misterios del cristianismo trinitario es (y de ahí su nombre) el misterio de la Santísima Trinidad. Este nos dice que hay tres personas distintas y un solo Dios verdadero. En cierta forma el hinduísmo tiene un concepto parecido: el avatar. Un avatar es una manifestación de una entidad superior. Una persona. Continue reading