¿El voto en blanco o una tercera opción?

Si los dos punteros no convencen completamente a ti y a gran parte del electorado ¿debemos buscar una tercera opción o votar en blanco?

Personalmente Enrique Peñalosa me parece un candidato serio. Es serio con lo que plantea y con la visión de ciudad que quiere. No me molestaría que repita alcaldía. Sin embargo, Enrique Peñalosa se dejó meter en una campaña de guerra sucia ante su principal contendor, el Anapista Samuel Moreno Rojas, y de esta guerra y su posición fuerte que en este país confunden con arrogancia, Peñalosa ha perdido muchos votos que difícilmente se recuperarán.

No me gusta de su propuesta el enfoque casi exclusivo a TransMilenio sin plantear de fondo la reorganización del transporte público colectivo y la exploración hacia un verdadero sistema de transporte masivo sobre rieles, ni la continuidad de su política restriccionista respecto al carro particular. Pero no me preocupa del todo. En cuanto a los colegios por concesión, no entiendo la alharaca. Aquí parece que la palabra privatizar es pecado porque “las cosas dejan de ser nuestras”. Personalmente entre Cafam y Fecode prefiero a los primeros como dueños de la educación, aunque, tal vez mi concepto esté viciado por haber estudiado con los Hermanos de las Escuelas Cristianas, quienes con colegios para los más pudientes como La Salle subsidian educación de calidad para otros estratos en colegios como el Instituto Técnico Central o el San Bernardo.

Pero si tu modelo de ciudad e inclusión social se orienta más al asistencialismo que a la construcción de espacios, entiendo que no te guste Enrique Peñalosa.

El actual favorito es Samuel Moreno Rojas quien promete la continuación de la política social de Lucho Garzón, la construcción del Metro y el fin de las restricciones al carro particular. No me disgusta ninguna de estas tres propuestas pero los mecanismos de financiación no han sido claros. No hablaré de sus 50 votos, ya que no creo que podamos definir toda su carrera con base en una pregunta algo capciosa, respondida al filo de la media noche el día de cierre de campaña. Pero lo que si me preocupa es que en su hoja de vida como congresista no figure un proyecto serio y que la actuación de su hermano en la alcaldía de Bucaramanga, de la cual Samuel fue asesor de campaña haya sido considerada desastrosa.

No veo una propuesta de ciudad en la campaña de Moreno y sí muchos intereses en quienes lo apoyan. Al detener el desarrollo de TransMilenio mientras se define un metro que no se va a dar de la forma planteada quienes se benefician son los transportadores tradicionales y no los transportados que somos nosotros.

Si compartes mis dos preocupaciones, tanto por Moreno como por Peñalosa, tienes varias opciones para votar:

  1. Escoger el menos malo de ellos dos y darle tu voto, con la esperanza de que el otro no llegue a la alcaldía.
  2. Buscar la tercera opción con mayor probabilidad: William Vinasco Ch.
  3. Votar en blanco (o abstenerte de votar).
  4. Revisar la hoja de vida de los otros tres candidatos y darle tu voto de confianza, así estés seguro de que no quedará.
  5. Revisar la hoja de vida de los otros tres candidatos y tras convencerte de que ninguno de los seis sirve, entonces votar en blanco (o abstenerte… o retomar las opciones 1 o 2).

Por convicción no creo en las tres primeras alternativas (doy una concesión a la alternativa 2 si esta vino de una reflexión sobre el candidato Vinasco y no de votar por él sólo por que no es ni Moreno ni Peñalosa).

Votar por el menos malo, casi siempre significa que estamos votando por alguien a quien consideramos malo y, si gana y aquellos aspectos que nos hacían dudar se manifiestan, surgen los arrepentimientos. Pero la principal razón por la que no aconsejo esto es porque se evidencia una falta de cultura democrática en la cual esperamos a que sean las encuestas y los medios de comunicación quienes nos digan por quién votar. No somos así dueños de nuestro voto sino que se los estamos vendiendo a los formadores de opinión y, muchas veces, sin siquiera recibir una contraprestación económica a cambio.

Si tu única razón para votar por Vinasco es que no es ni Moreno ni Peñalosa, estamos ante el mismo dilema. No estamos pensando a quién damos nuestro voto sino que, a partir de a quién no se lo queremos dar, dejamos que las encuestas decidan por nosotros. Ahora, si realmente te gusta William Vinasco Ch. o sus propuestas, pues vota por él. Personalmente no me gusta su propuesta de legalizar las ventas callejeras o ampliar la restricción vehicular (temporalmente, pero así han sido todas las anteriores restricciones y aumentos: temporales). Pero eres libre de pensar distinto que yo.

Si no te gustó Peñalosa, Moreno o Vinasco, es muy probable que te quedes ahí ¿no? Votas por el menos malo, o por el que tiene menos posibilidades con tal de no contribuir con tu voto a elegir a alguien que no te gusta, o símplemente pasas a la siguiente etapa: el voto en blanco o no votar.

Hay algunas diferencias entre el voto en blanco y no votar (p. ej. abstenerte, votar sin marcar, o anular concientemente tu voto), pero legalmente sólo si el voto en blanco supera al mejor de los candidatos hay consecuencias jurídicas. Sólo repito, espero que tu voto en blanco o tu no voto no sea una consecuencia de que agotaste tu análisis democrático en solo dos o tres candidatos, aquellos que los encuestadores te dictaron. Hay más candidatos y si por pereza mental no quisiste enterarte de los que proponían debes ser consiente de que tu abstención o tu voto en blanco corresponde a tu falta de análisis y no a una decisión responsable.

Pasemos a los otros tres: Antonio Galán, Juan Carlos Flórez y Jorge Leyva. De Leyva conozco muy poco, pero tanto Galán como Flórez no son aparecidos en la escena política bogotana. Ambos han sido concejales y se han destacado como tales. Ambos han estudiado la ciudad y se han preparado para ser alcaldes. Sus propuestas, junto con las de Leyva, están disponibles:

Ahora, ya no tienes excusa. Ya comparaste todas las posibles terceras opciones, y si estás seguro de que ninguno de esos seis candidatos reúne lo que esperas para alcalde, entonces ahí si tienes mi bendición (que nunca necesitaste) para votar por el menos malo de los dos punteros, el menos opcionado de los tres punteros, el voto en blanco, el voto al azar o, simplemente no votar.

Vota a conciencia. La mejor forma de no votar tu voto es pensando que tu voto es tuyo y lo diste a quien consideraste la mejor opción.

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One thought on “¿El voto en blanco o una tercera opción?

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