¿Hubo fraude en los E-14?

¿Hubo fraude sistemático a favor de Duque?

Ves los reportes de formularios E14 adulterados. Vas a la página de la registraduría visor.e14digitalizacion.com, buscas el departamento, municipio, zona, puesto y mesa reportados y sí. Esa imagen con el 6 adulterado o el 104 todo raro es real. Compruebas uno y otro y sí.

¡Ojo con el sesgo de confirmación!

Con sólo ver esa imagen hay tres totales que normalmente coinciden: el conteo del número de votantes (arriba a la izquierda), es tomado del formulario E11 (registro de votantes) donde marcan cada uno de los votantes registrados que llegaron a la mesa. El otro total es el número de tarjetones en la urna. Se abre la urna y se cuentan todos los tarjetones. Se anota el total. Ocasionalmente hay más tarjetones que votantes. Se puede contar nuevamente para asegurarse que no fue un error de conteo. Si la discrepancia persiste, se selecciona aleatoriamente algunos tarjetones para incinerarlos. Esto debe hacerse antes de mirar por quién fue el voto, para evitar suspicacias. Los seis jurados deben estar seguros y, por lo general, llamarían al registrador delegado y a los testigos que haya cerca. (O no.) Esto se conoce como nivelación de mesa.

El tercer total es la suma de todos los votos (por candidato, en blanco, nulos y sin marcar). Se anota esta suma. Casi siempre estos tres totales coinciden. Lo primero que debes ver, tras cada formulario sospechoso es ver si los tres totales coinciden y si la suma sí es la suma reportada.

Estos números se anotan en tres lugares diferentes: dos formularios E14 y otro que no recuerdo el nombre. Uno de los formularios E14 se entrega al registrador delegado para que suban los datos al sistema y escaneen para el registro. Ese es el que vemos en la página de la registraduría.

¿En qué momento ocurre el presunto fraude? Si son los jurados (usualmente seis desconocidos que firman con su cédula al final del documento) no tendría mucho sentido que pusieran el número real, luego lo enmendaran, y después sacaran los totales. Es más fácil manipular los números desde el principio. Cuando los tres totales coinciden y efectivamente la suma (enmendada) equivale a los totales, significa que antes de la enmienda la suma no coincidía. La enmienda fraudulenta debería hacerse en varios lugares, pero en todos los casos señalados ocurre sólo en uno.

Si es el registrador delegado. Lo mismo. Tiene aún menos campo de acción porque sí tendría que enmendar en varias partes (p. ej. sumarle votos a Duque y enmendar los totales, o sumárselos a Duque y quitárselos a alguien más). Pero todos los documentos aportados como prueba del fraude la enmienda es en una sola línea.
Tiene más sentido entonces pensar que lo que la enmienda no sea un fraude sino la corrección de un error de transcripción.

Pero ¿Por qué es tan sistemático y a favor de un sólo candidato?

Porque sólo estás verificando los formularios que publicaron con el objetivo de que tú los verifiques.

Uno de los casos que circula: en una mesa en Santa Marta, aparece un 104, donde el 1 y el 0 son claramente manipulados. Fui a la pagina de la registraduría y sí, ese formulario es real. Pero los totales cuadran con el 104, no cuadrarían con un – – 4. Observamos, debajo de los 104 votos reportados a Duque hay ––4 votos reportados a De La Calle, y arriba ––1 votos reportados al comité promotor del voto en blanco. Mi tesis. Quien estaba transcribiendo los resultados se equivocó de línea y luego enmendó.

Pero les he estado hablando de sesgo de confirmación. Hagamos otro experimento. No busquemos los formularios que nos piden verificar. Busquemos cualquier otro. Me puse a ver los formularios de las otras mesas en ese puesto de votación en Santa Marta y lo que noté es que en las mesas aledañas hay un número similar de sufragantes (y totales de votos), ciento y pucho de votos para Petro, entre 80 y 100 votos para Duque, y los otros votos más modestos para las otras categorías. Y en ninguno de ellos hay evidencias de adulteración. La tesis de que sean 104 votos es más consistente que la tesis de que hayan sido sólo 4 votos. Sobre todo cuando los tres totales coinciden con los 104 votos y no coinciden con los 4 votos.

Por interés propio miré mi mesa de votación. Y ya que mi esposa y mi hermana votaron en el mismo puesto (y misma mesa) fui a ver el de ellas. Pero ya que tenía la página abierta, decidí mirar todas las 48 mesas del puesto.

Descubrí 3 enmiendas evidentes. Una por Duque (¿lo subieron de 12 a 140 votos?). En otra mesa hubo un 3 hechizo para 32 votos a favor de Vargas. Y aquí adjunto un 09 convertido en 49 para Petro. En todos las sumas cuadran con los totales. En todos, las cifras enmendadas son consistentes con las mesas aledañas.

En otras cuatro mesas hay discrepancia entre el número de votos en la urna y el número de votantes en el registro. En dos de las mesas hay un votante más que votos y en las otras dos mesas un voto más que votantes. Un caso curioso: las mesas 6 y 7. Los jurados anotan explícitamente que un sufragante de la mesa 6 depositó por error su voto en la urna 7. En la mesa 11, anotan que una votante dejó el tarjetón en el cubículo. En la mesa 4 no dan explicación del voto de más, sólo el registro de un voto incinerado. Pero la suma reportada de votos coincide con el número de votos antes de incinerar. Pero la suma real de los números reportados coincide con el número de votos después. Aparece en esa mesa que hubo reconteo a solicitud de los observadores de Duque y de Petro.

Tres enmiendas en 48 mesas. Esto es un 6,25%. En el país (y consulados) había un total de 97.663 mesas. De extrapolar la tasa de error estaríamos hablando de 6.104 formularios con enmiendas. Hay once posibles sitios donde pudiera haber un error, así que fácilmente, de haber una distribución uniforme, habría más de 550 formularios con un error sistemático a favor de un determinado candidato. Igual pienso que no es uniforme: es más probable que haya errores a enmendar en las líneas más votadas.

Pero ¿Por qué aparecen tantos favoreciendo a Duque y apenas unos pocos favoreciendo de Petro, o a Fajardo, o a De La Calle? Si fueran muestras aleatorias debería reflejarse.

Porque estás siendo manipulado. Alguien con una bodega de operadores buscando información específica tiene tiempo para distribuir la tarea, buscar en la mayor parte de los noventa mil documentos para ver cual tiene algo destacable que denunciar. Como tienen un propósito ignorarán las enmiendas que no sean a favor de Duque, y luego publicarán todo lo cuestionable que vean para hacer quedar mal la campaña del CD.

Cuando la registraduría ha visto los casos puntuales, ellos pueden ver no sólo la copia escaneada, sino la copia que va para escrutinio y lo que encuentran es que coinciden los valores y que la enmienda está en un solo lado.

Facilito de dónde tomé la imagen que publico aquí, para que vean los detalles que quieran ver (estilos de letras, anotaciones, etc.) 2268418_E14_PRE_X_16_001_011_XX_17_043_X_XXX.pdf

Predicciones petroduquistas

Mi predicción:

  • pase Duque o pase Petro, el país no se acabará y en cuatro años estaremos eligiendo a otro presidente. Sí, a otro. Ninguno va a cambiar la constitución nuevamente para aprobar de nuevo la reelección, o para permitir reelegir a algún expresidente.
  • A Santrich lo extraditan. El muy huevón se le ocurrió que podía seguir con el negocio. La diferencia será en qué tan expedita sea el trámite una vez se dé vía libre.
  • El acuerdo con las FARC continúa, con algunas reformas cosméticas si sube Duque.
  • Ni el expresidente Uribe ni el expresidente Santos serán condenados a nada. Ni el candidato que pierda, quien asumirá su papel en el Congreso.
  • Habrá un intento fallido de reforma a la justicia. Con Duque además un intento fallido de reforma al congreso.
  • Seguiremos en la OCDE, pero variará el grado de compromiso y ciertas prioridades. Petro buscará dilatar todo lo que no sea imperativo.
  • Peñalosa no licitará el Metro de Bogotá. Pero si sube Petro culpará a Petro. Si no, simplemente no dirá nada. Lo que sí hará es alguna licitación sobre alguna obra accesoria que haga bastante difícil que el próximo alcalde haga el metro.
  • Con Duque se mantendrá la jurisprudencia actual sobre matrimonio y adopción igualitaria. Petro sí intentará avanzarla más.
  • No habrá fracking ni minería en los páramos. Pero Duque otorgará tantas licencias mineras como pueda dadas esas dos restricciones.
  • Si llegare a pasar algo grave en Venezuela (guerra civil, invasión), Colombia se declarará neutral con cualquiera de los dos.
  • Seguirá el tire y afloje con respecto a los diálogos con el ELN. Ambos combatirán a las disidencias de las FARC, y a las Bacrim, aunque variará el enfoque. Duque se cuidará de los falsos positivos porque sabe que lo tendrán bien vigilado en ese aspecto.
  • Habrá muchas diferencias en la orientación del gasto público, la reacción de los mercados, si la política social se enfoca en asistencialismo o empoderamiento, etc. Petro tendrá más dificultad para lograr alianzas en el congreso, pero tratará de que importe lo menos posible.

Y pensando que el país no se arruinará en un sentido o en el otro, me veo muy tentado a seguir el consejo de mis amigos anarquistas. El país será el que yo cree con mis actos, no el que un político decida.

Constituyendo un Petro

En 1990, el consejo electoral de entonces (creo que no se llamaba así) no aprobó la séptima papeleta. Los promotores de la misma aún así la promovieron y, finalmente, la Corte Suprema de entonces (no existía una corte constitucional) le dio validez, considerando que el mandato popular por la séptima papeleta había sido claro. Eso dio vía a un referendo/elección sobre si se convocaba una Asamblea Nacional Constituye, que se llevó a cabo en diciembre de 1990.

La participación en ese referendo fue muy inferior a la votación por el congreso que se había hecho en marzo, pero el voto a favor de la Asamblea fue claramente mayoritario y la Corte Suprema, de nuevo, consideró el proceso válido y considero que la Asamblea así constituida era válida y soberana. Como soberana, disolvió al Congreso y terminó redactando una nueva Constitución.


Veo cierto temor a si Petro podrá convertirnos en Venezuela. Primero, no todo experimento de izquierda ha sido tan desastroso como el venezolano. Ecuador y Bolivia, por sólo hablar del «Socialismo del Siglo XXI», no son paraísos pero tampoco fracasos. En muchos aspectos son hoy sociedades más estables y modernas que antes de que asumieran Correa y Morales. La sola palabra socialismo no predice nada. Escandinavia ha estado regida por partidos socialdemócratas y tienen hoy índices de libertad económica y calidad de vida muy altos. Desde luego Petro no es un Olof Palme y no ha ocultado su admiración por Chávez.

La pregunta es, si tuviera el poder, ¿Petro nos llevaría por el camino de Chávez y Maduro? ¿Por el camino de Correa y Morales? ¿O por el camino de la socialdemocracia escandinava?

Pero la otra pregunta es, si Petro llega a la presidencia, ¿tendrá el poder para cambiar el destino de Colombia a su acomodo?

Lo primero, Petro entraría con un congreso mayoritariamente en contra. Una gran parte de su baja ejecución como alcalde de Bogotá fue la oposición en el Concejo. Un presidente en Colombia tiene mayor autonomía presupuestal que un alcalde pero igual tendría que hacer pactos con un congreso clientelista u oligarca.

Si no puede contar con el congreso, la alternativa sería saltarse al congreso. Petro ha expresado su deseo de convocar a una constituyente, pero ¿Puede hacerlo? No con el Congreso en contra, la Corte Constitucional en contra y el Consejo Electoral en contra. Sí, una constituyente sería soberana y podría disolver al Congreso, a la Corte Constitucional y al Consejo Electoral, pero no podrá ser convocada en primer lugar si el Consejo Electoral no colabora, a motu propio o mandado por el Congreso o la Corte.

Al menos no el 8 de agosto de 2018. Tiene cuatro años para enmermelar al Congreso o a la Corte, o para hacerse al control del Consejo Electoral. Y con oposición de los medios, la oligarquías políticas y los poderes económicos, aún así no le será fácil.

Chávez también tenía la oposición de los medios y los poderes económicos, dirán. Pero Venezuela es un país tremendamente dependiente del petróleo. Chávez solo tuvo que lograr el control de PDVSA y con eso comprar los apoyos suficientes en los puestos claves del poder para iniciar su camino de reformas. Correa y Morales también lograron introducir algunas reformas políticas importantes pero no las suficientes para cambiar el modelo económico que en gran medida continuó intacto.

Petro no me inspira confianza. Tiene algunas buenas ideas pero también algunas ideas que de lograr implementar no serían muy convenientes. Pero no me asusta. Incluso creo que una reorientación a las prioridades del país que pueda introducir Petro, estarían en el camino correcto y tras cuatro años podremos evaluar y decidir si seguimos con la idea o nos regresamos.

Siento que la mayor parte del discurso anti-petrista es paranoia. Tanto sobre sus posibilidades de ganar (con votos comprados por Maduro y las FARC) como sus posibilidades reales de desbaratar al país si llegare a ganar.

Y algo que los anti-petristas ignoran es por qué Petro genera tanta esperanza en tanta gente. No, no es que sea un pueblo ignorante que quiera todo regalado. Pero pensar así es fácil. Es ignorar nuestra responsabilidad en haber creado y criado un pueblo que ve en Petro su mejor esperanza.

Ahí delegando nuestra justicia

Gonzalo Rodríguez Gacha

Gonzalo Rodríguez Gacha, “El Mexicano”


Crecí con la idea de que el narcotráfico era el peor de los delitos, porque envenenaba a los niños y porque sus mayores exponentes eran asesinos como Escobar y Rodríguez Gacha. Salí al extranjero con el estigma del pasaporte colombiano. Me fastidiaba la aceptación social del consumo de narcóticos en países ricos mientras que en Colombia librábamos una guerra, exigida por esos países ricos, y en la cual morían colombianos.

Eran los años 1980 y en Colombia estaba el debate de la extradición. Las izquierdas con su discurso pro-soberanía se oponían. Asesinos como Escobar libraron una guerra para oponerse a la misma. Yo no lo veía como un asunto de soberanía. Si un ciudadano colombiano va a otro país y comete un delito grave allá, no debería regresarse a Colombia y ampararse en la no extradición de nacionales para librarse de su pena. Pero, finalmente, entre la convicción de unos y el interés de otros, quedó como norma constitucional la no extradición de colombianos.

Hablo en pasado porque algunas percepciones cambian. Hoy creo que el principal crimen de Escobar no fue haber sido un narcotraficante sino haber sido un asesino. Y aunque sigo creyendo que la extradición no es una cuestión de soberanía, sí creo que un asesino y narcotraficante debería responder primero por sus asesinatos en Colombia y luego si por el supuesto crimen transnacional de narcotráfico.

Cuando Uribe habla de haber desmantelado el paramilitarismo extraditando a sus cabecillas, me parece un pésimo argumento. Uribe se burló de su propia ley de Justicia y Paz. Bueno, de una ley algo más dura de la que él había propuesto para desmovilizar a los paramilitares. Sí. La expectativa de penas por narcotráfico en Estados Unidos para Mancuso y otros paramilitares es mayor que las penas que obtendrían en Colombia por su participación en masacres y otros crímenes de lesa humanidad. Pero el objetivo de la ley de Justicia y Paz era buscar la verdad y la reparación, así el costo fueran penas cortas.

En un enfoque netamente punitivo, sí, esos jefes paramilitares están teniendo un mayor castigo en Estados Unidos que en Colombia. Pero allá no tienen un incentivo para decir la verdad sobre sus crímenes en Colombia de forma tal que se pueda dar cierre y reparar a las víctimas y sus deudos.

Salvatore Mancuso

Salvatore Mancuso


Mostrar como un gran logro de la política criminal el alto número de extradiciones aprobadas durante el gobierno de Uribe es un exabrupto. Eso lo que muestra es que la política criminal en Colombia está lejos de ser lo que necesitamos los colombianos. La extradición en sí no es una cuestión de soberanía. La extradición como se ha venido manejando sí es una renuncia de la soberanía del pueblo colombiano sobre nuestra propia justicia.

Ahora estamos ante el dilema de si extraditamos o no a alias Jesús Sántrich. Muchos quieren verlo extraditado porque aún estamos pensando en cómo castigar a las FARC, y Sántrich en una cárcel gringa es un buen sustituto a verlos muertos en combate. Personalmente creo que lo prioritario no es castigar, sino reparar y prevenir. Anteponer la extradición atenta contra este objetivo.

Ojo. No estoy diciendo que Sántrich no deba ser extraditado. Si tras decir la verdad, reparar y prevenir sigue delinquiendo debe responder ante la justicia existente (sea en Colombia o en Estados Unidos). Si no colabora responderá no sólo por los nuevos delitos sino por los pasados bajo las leyes vigentes (es decir en Colombia o en Estados Unidos, según el caso). Lo que digo es que primero debe establecerse qué tanto le debe a las víctimas en Colombia y luego sí, si hizo méritos para ello, ser extraditado.

Doñaflorindos

La idea de que un pobre asalariado no debería votar por la derecha o si no es un traidor de clase, o sufre de síndrome de Estocolmo o síndrome de Doña Florinda es partir de una retórica de conflicto empleado-empleador y desconocer que somos personas complejas y desconocer que hay más razones que sólo prebendas laborales.

Una buena parte de la izquierda se presenta como la abogada de causas. No sólo la causa del pobre asalariado, también la de las reivindicaciones de género y raza, la de las causas animalistas y ecológicas y, en últimas, la que quiere meterle la mano a todos los aspectos de nuestras vidas con la mejor intención. Para muchos asalariados pobres, para muchas mujeres y para muchos en las minorías LGBT*, para muchos negros e indios, esas buenas intenciones no son suficientes frente al peligro que los bienintencionados representan: poner al estado a inmiscuirse en nuestras vidas.

No todo empleado ve a su empleador como el enemigo a vencer. Si esa mentalidad fuera general y se reflejara en las urnas, mientras haya más empleados que empleadores ganarían una y otra vez los candidatos de izquierda, legislando lo que los sindicatos han obtenido negociando y, como el empleador es el enemigo, aumentando salarios por ley y cobrando más y más impuestos a la industria hasta que se ahoga la industria y está quiebra o se va. Entonces no habrá empleos, ni quién pague los subsidios de desempleo, y muchos desempleados se convertirán en empresarios independientes informales porque formalizarse es oneroso. Hasta que haya más empresarios que empleados y empiecen a votar por la derecha.

Sí. Mucho asalariado pobre prefiere ser agradecido con su empleador a ver a su empleador como el enemigo de clase. Mucho pequeño empresario y trabajador independiente prefiere un estado que lo deje trabajar que uno que, por supuestamente proteger al trabajador, ponga trabas y controles. Muchos empleados son hermanos, padres, hijos, de pequeños empresarios independientes. Y muchos de ellos ven en la derecha que promete no inmiscuirse un mejor aliado que la izquierda que promete proteger al empleado.

Y cuando esa izquierda prefiere tratar a los pobres que no la apoyan de tarados, traidores, o doñaflorindos, significa que esa izquierda no conectó con ellos ni les interesa.

Y de eso se trató en gran medida el triunfo de Trump en 2016. Y es por eso que Duque está más adentro que afuera del Palacio de Nariño.

De Moon y Kim

En 1989 estuve en Brunswick (Baja Sajonia, Alemania Federal), a menos de 50 km de la frontera con la República Democrática Alemana. Al finalizar ese verano, un gran grupo de turistas de Alemania Oriental en AustriaHungría, se reusaban a regresar a la República Democrática y se apostaban en la frontera de Alemania FederalAustria. Antes de terminar el año, el muro de Berlín caía. Estando en Brunswick no vi nada. No noté nada. Recuerdo que el equipo cubano estaba tramitando permisos para ir a la frontera y pisar territorio de Alemania Oriental, compañeros de bloque geopolítico. Nada en el ambiente me hacía pensar que el fin del bloque soviético estaba cerca. Es más, cuando ocurrieron los hechos en Austria y Berlín, no recuerdo ninguna sensación de que eso haya sido tan poco después de yo haber estado allá cerca.

En los meses que siguieron, varios países de la cortina de hierro empezaron a derrocar a sus gobiernos comunistas y acercarse a occidente. Checoeslovaquia y Hungría, creo que lo hicieron pacíficamente. En Rumania hubo muchos más problemas. La propia Unión Soviética empezó a desintegrarse por los balcanes, con algo de vientos de guerra.

Carolus Rex, señalando al Báltico.

Eso sonaba lejano desde Colombia. Pero en agosto de 1990 llegué a Estocolmo, un puerto en el mar Baltico al frente de esas repúblicas de Estonia, Letonia y Lituania que se estaban separando de los rusos. Ahí no más. Ya no era algo lejano.

Cruzando el Báltico, pero hacia el sur, estaba Alemania reunificándose.

Irak invade a Kuwait. Recuerdo al equipo kuwaití en las olimpiadas de matemáticas de 1989 (en Brunswick). Dos de mis compañeros de clase de sueco eran iraquíes. Hay cierta sensación de cercanía frente a lo que está pasando por allá, y la guerra que sigue cuando Saddam Hussein no acata el ultimatum de George Bush (41), guerra transmitida por CNN.

Verano de 1991. Viajando en tren por Europa, con unos amigos, llegamos a Berlín. Apenas un leve rastro de la Alemania Democrática, en el contraste entre la estación central de trenes de Berlín (occidental) y la de Alexanderplatz (Berlín oriental). El muro había caído hace menos de dos años y en la Puerta de Brandenburgo ya no había rastros del mismo. De Berlín queríamos ir a Viena, pero tocaba pasar por Checoslovaquia. Ya no era comunista pero aún se sentía que era Europa Oriental. Por los 36 dólares de la visa nos hubieran dejado pasar. Viéndolo en retrospectiva hubiera pagado los 36 dólares y hubiera visitado Praga, pero como el plan era sólo transitar para llegar a Viena, con mis compañeros decidimos devolvernos.

Regresé a Estocolmo y las noticias no paraban. La vieja guardia militar soviética intentó un golpe de estado contra el gobierno de Gorbachov. El presidente ruso Boris Yeltsin lideró la oposición al golpe. La Unión Soviética ya estaba sentenciada. El remate: Yeltsin y sus homólogos de Ucrania y Bielorrusia (hoy Belarús) se reunen y en diciembre declaran que la Unión Soviética ya no existe.

Pero mientras se desintegraba la Unión Soviética, también empezó a disolverse Yugoslavia.

Primero fue Eslovenia. Las cámaras de CNN y otros medios viendo cómo los soldados eslovenos se enfrentaban a los yugoslavos. Eso no era la guerra del golfo donde se veían bombardeos a la distancia. Aquí lo que se veían eran las calles, con señales de tránsito muy parecidas a las que veía a diario. Se veían y se entrevistaban soldados de ambos bandos. Pero la separación de Eslovenia fue pacífica frente a lo que se venía: pronto el turno fue para Croacia y ahí la cosa se puso complicada. El mundo en vilo cuando el ejército yugoslavo atacaba a la histórica Raguza (Dubrovnik). Pero Croacia no fue nada frente a lo que venía: Bosnia-Herzegovina.

En 1992 alguien alguna vez me invitó a una reunión. Era un grupo llamado algo así como Comité Promotor del Boicot a Sudáfrica. La reunión de ese día tenía como objetivo hacer una declaración y considerar un cambio de nombre, porque acababan de liberar a Nelson Mandela y ya se estaban dando pasos para eliminar el Apartheid. De promover el boicot a Sudáfrica ese grupo estaba considerando ya entonces apoyar el proceso de cambio.

Todos esos hechos los presencié por televisión, sobre eventos que pasaban cerca de donde vivía o había estado, o en los países de personas a quien yo conocía. El mundo cambiaba ante mis ojos. La historia estaba viva y presente.

El ambiente de esperanza con la caída de la Unión Soviética, y los horrores de Rumania y Bosnia. Repercusiones en Colombia como la desmovilización del M-19 y el proceso de esperanza de la séptima papeleta, en medio de los asesinatos de Luis Carlos Galán, Carlos Pizarro Leongómez, y Bernardo Jaramillo. La constitución de 1991.

Cuatro años después de mi visita a Brunswick, el mundo era otro. ¿Mejor? ¿Peor? Al menos diferente.

Luego vendría el 11-S (9-11) y otros cambios. El discurso mundial gira en torno al concepto de terrorismo y nuestros terroristas locales serán las FARC.

Fast Forward a la primavera de 2011. La primavera árabe. La primavera española (movimiento Indignados). Los movimientos de Occupy. Igual, la esperanza. Ver cómo varias autocracias árabes como la de Tunez caían pacíficamente. Otras como la de Egipto menos pacíficamente. Siria… ya van siete años y eso aún no termina.

Y, de repente veo anoche el saludo entre los presidentes Moon Jae-in, y Kim Jong-un. Sí, Kim y Trump habían sorprendido al inicio del año con un cambio en el lenguaje, pero la reunión de Moon y Kim me toman completamente de sorpresa. Y por el momento, creo que es una agradable sorpresa.

TOPSHOT – North Korea’s leader Kim Jong Un (L) steps with South Korea’s President Moon Jae-in (R) across the Military Demarcation Line that divides their countries ahead of their meeting at the official summit Peace House building at Panmunjom on April 27, 2018. – North Korean leader Kim Jong Un and the South’s President Moon Jae-in sat down to a historic summit Friday after shaking hands over the Military Demarcation Line that divides their countries in a gesture laden with symbolism. (Photo by Korea Summit Press Pool / Korea Summit Press Pool / AFP) (Photo credit should read KOREA SUMMIT PRESS POOL/AFP/Getty Images)

Desembarazando adolescentes

Hay básicamente dos tipos de embarazo adolescente: el buscado y el no buscado.

[P.S. invito a aportes y debate de quien sepa más que yo. No pretendo tener ninguna última palabra.]

Dentro del embarazo buscado, en algunos casos son niñas maduras, con buenas redes afectiva y oportunidades que sueñan ser mamás jóvenes. Aunque en muchos casos (¿la mayoría?) son niñas que toman la decisión con cierta inmadurez, buscando “atrapar” el afecto de un hombre o buscando en un hijo la afectividad que no tienen, o muchos otros motivos donde no se piensa a futuro.

El embarazo no buscado generalmente puede atribuirse, en la gran mayoría de los casos, a falta de una buena educación sexual. Una chica adolescente a la que le han enseñado a valorarse a sí misma no compensa falta de afecto con sexo y si toma la decisión de tener sexo sabe cuidarse. (Unos pocos casos la contracepción falla.)
No hay que olvidar que también, en muchos casos, el embarazo es producto de una violación, de estupro, o de sexo presionado.


El embarazo adolescente suele suceder antes de la edad en que las niñas deban entrar a la fuerza laboral o iniciar sus estudios universitarios. La perspectiva a futuro de estudiar en la universidad (respuesta de Petro a la protesta de Duque) o de encontrar un oficio remunerado (propuesta de Duque recortada) es apenas una parte ínfima de las razones por las cuales las adolescentes buscan embarazarse. Y no tiene que ver con el embarazo no buscado.

Una buena educación sexual de calidad ayuda a prevenir muchos de los casos de embarazos no buscados e, incluso, muchos de los casos de embarazo buscados. Un sistema de consejeros y la detección temprana por parte de adultos de problema familiares ayudan a detectar los problemas afectivos en adolescentes que las puedan llevar a embarazos buscados y de conductas que lleven a embarazos no buscados, y ayudar a compensar estos riesgos.

Y la educación no es sólo para las niñas. Es para los niños varones también. Además de que los chicos tienen los mismos problemas que las chicas que los llevan a conductas que ayudan al embarazo, sólo que no son ellos los embarazados, el no tener que sufrir en carne propia las consecuencias del sexo, así como una equivocada idea de masculinidad definida desde “lo macho”, fomenta el riesgo y convierte a los chicos en potenciales violadores.

Aguas tibias y el derecho a opinar sobre lo inopinable

Muchas veces es importante citar a otros, simplemente por respeto a sus ideas o sus planteamientos, pero siempre se corre el riesgo de ofender si alguien se siente mal citado.

No nos tomemos tan en serio

No nos tomemos tan en serio

A raíz del BarCamp Bogotá 2, y de la charla que quise dar sobre política en medios sociales quedé debiendo un resumen del mismo que publiqué en mi blog. Esto coincidió con un artículo de mi ciberamigo y escritor Julián Ortega Martínez (@julianortegam) en Global Voices donde recopila comentarios en Blogs y en Twitter sobre la participación de dos políticos colombianos presidenciables en Twitter, y finalmente coincidió con las inquietudes de otro entusiasta de los nuevos medios y bloguero, Diego Leal (@qadmon) sobre el papel de los medios sociales en la política. Continue reading

Chololatómanos

¿Te gustan los chocolates? ¿Eres adicto a las gomitas? ¿te quedas sin almorzar si no hay carne en el almuerzo?

Hay adicciones y hay adicciones. Un heroinómano sufrirá efectos psíquicos y físicos si no consume. Son tan fuertes estos efectos que en últimas su adicción estará cada vez menos relacionada con el placer que produce el consumo y más con la incapacidad de vivir con la abstinencia. Pero, incluso cuando logre superar su síndrome de abstinencia, habrá casi perdido la posibilidad de sentir placer con algo diferente de la heroína y todo el resto de su vida vivirá bajo el yugo de que en cualquier momento puede recaer en el vicio. Bueno, hay casos de recuperaciones casi totales, cuando logra sublimar el placer físico por otros medios que dan sentido a la vida, pero ese no es el caso de la mayoría. Continue reading